Soria

Jeffry Scott / La Estrella de Tucsón

Óscar Soria, comentarista en español de Los Dbacks y columnista de La Estrella de Tucsón.

La clase del 2019 del Salón de la Fama de Major League Baseball deberá quedar en un lugar especial principalmente por el arribo del panameño Mariano Rivera, el primero que entra en forma unánime.

Se esperaba una emotiva ceremonia y así fue, con una espectacular asistencia a Cooperstown, New York, que vino quedando como la segunda más alta en todos los tiempos.

Mariano entró junto con Mike Mussina, Edgar Martínez, Roy Halladay, Lee Smith y Harold Baines, estos dos últimos lo hicieron vía comité de veteranos.

Lo que siempre me pareció lo más espectacular en la carrera del panameño fue el hecho de dominar básicamente con un lanzamiento, escuché fabulosas historias de grandes peloteros que lo enfrentaron y fueron a buscar la famosa recta cortada de Mariano, sencillamente la inmensa mayoría no la encontró como hubiera querido, en muchas ocasiones terminaron con el bat quebrado.

Cuando Rivera estuvo en su temporada de despedida le hicieron varios homenajes en los estadios que visitó, también le entregaron algunos regalos, siempre me pareció que el mejor fue una silla mecedora que le dieron en Minnesota, tuvo su toque humorístico.

La silla mecedora era para que descansara en su retiro, pero lo mejor fue cuando resaltaron que estaba hecha con madera de los bats que había roto en partidos en Minnesota, de hecho en algunas partes se podía ver claramente que estaba hecha de bats.

Constantemente los lanzadores están tratando de mejorar su repertorio, ya sea perfeccionar uno de los lanzamientos que tienen o meter uno más al arsenal, Mariano se quedó con uno solo.

He visto encuestas sobre el envío más venenoso en el beisbol, en la actualidad resalta la recta de 4 costuras de Jacob deGrom, la de 2 costuras de David Price, el cambio de velocidad de Max Scherzer, la curva de Blake Snell, el sinker de Jordan Hicks.

En su momento seguramente el tirabuzón de Fernando Valenzuela y la recta de dedos separados de Mike Scott debieron ser lo máximo, también el slider de Randy Johnson.

Si tomamos en cuenta que Mariano Rivera hizo maravillas con una sola pitcheada, la recta cortada del panameño debe estar en lo más alto de la lista de los envíos más venenosos en la historia de MLB.

Los enemigos no necesitaban adivinar que envío seguía, podían estar totalmente en guardia, tomar el tiempo exacto del arribo de la pelota, para nada pudieron aprovechar esa ventaja.

El siguiente

Viene en la clase del 2020 un pelotero que deberá ingresar al Salón de la Fama con un alto porcentaje de votos, y provocar también una fabulosa asistencia de aficionados, Derek Jeter, quizás se tumbe el record del estimado que hubo en 2007, de 82,000 personas, cuando ingresaron Cal Ripken Jr. y Tony Gwynn al nicho de los inmortales.

En cuanto Jeter anunció su retiro en el año 2014, se reportó que hubo personas haciendo llamadas telefónicas a los hoteles de Cooperstown averiguando si podían reservar cuartos. Les dijeron que no podían reservar con 6 años de anticipación.

Hay una confianza casi total que Jeter ingresará en el primer año de elegibilidad, ya veremos qué tan alto es el porcentaje de votos.

Oscar Soria es cronista en español de los Arizona Diamondbacks. Contáctalo en oscsoria@aol.com.