Plática sabrosa y muy interesante con Charlie Montoyo, mánager actualmente de los Toronto Blue Jays, tuvimos en la visita reciente de los Arizona Diamondbacks a territorio canadiense.

Tuve la fortuna de hacer el primer contacto con Montoyo gracias a La Estrella de Tucsón. Fue hace más de 10 años, Montoyo radicaba en aquel entonces en Sahuarita y debido a una columna que escribí sobre un excompañero de él (Matías Carrillo), me envió un email. Sigue radicando en el área de Tucsón, se movió hacia el norte, cerca de la escuela donde estudian sus hijos.

Uno de los detalles que siempre he resaltado sobre la gente que trabaja en el beisbol es la buena memoria, lo que alimenta con todo tipo de ingredientes las anécdotas.

A finales de 2009 me tocaba transmitir un juego de la Liga Mexicana del Pacífico entre Naranjeros de Hermosillo y Algodoneros de Guasave. Iba a abrir como pitcher de Guasave el derecho Jim Magrane. Vi en su biografía que el primer mánager que tuvo en la pelota profesional fue Montoyo, por lo que le envié de inmediato un email a Charlie averiguando del lanzador. Terminé recibiendo información que ni el mismo Magrane sabía, básicamente de planes que llegaron a tener con él.

Este lanzador Magrane, que inició su carrera en la pelota de paga con Montoyo, luego jugó en Venezuela, Puerto Rico, México y Corea, todavía después fue a otro país, se vino retirando en un lugar que seguramente jamás imaginó tendría su último partido como profesional: en Italia.

Pero pasando al presente de Charlie Montoyo, tiene uno de los retos más interesantes en la actualidad. Los Blue Jays han estado promoviendo al equipo grande a sus principales prospectos, los casos más sonados han sido los hijos de dos ex peloteros miembros del Salón de la Fama, el hijo de Vladimir Guerrero (del mismo nombre) y el de Craig Biggio (Cavan); aparte, está en sucursales el hijo de Dante Bichette (Bo), que por cierto ahora es el prospecto número uno de la organización.

El futuro es prometedor; sin embargo, el presente es complicado. Los Blue Jays llevan paso para perder más de 100 juegos, algo que no ocurre con la novena canadiense desde hace 40 años.

Los jóvenes que han subido y ya están como parte fundamental del equipo grande de Toronto han triunfado en Ligas Menores. Igual Charlie Montoyo resultó un mánager exitoso en sucursales de los Tampa Bay Rays. Demostró que podía conducir a grupos de jóvenes promesas y seguramente por eso lo vieron como la persona indicada para ser la cabeza en el campo de juego del proyecto de los Blue Jays.

El reto es justamente el mundo tan distinto que puede resultar el máximo nivel, donde la atención al récord de ganados y perdidos es mil veces mayor y la presión igual.

El éxito que tuvo Montoyo en Ligas Menores lo llevó a tener todo tipo de reconocimientos, varias veces fue mánager del año, ingresó al Salón de la Fama de la Liga Internacional (AAA).

Se preparó para esta oportunidad, ahora tratará de aprovecharla y sacarla adelante. Él es parte de las promesas de los Blue Jays, en su caso en el cuerpo técnico.

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