Ahora que todo le pertenece a Disney, el mundo del entretenimiento podría dar giros inconcebibles.

Figúrese usted: Marvel es de Disney y, por ende, toditos los Avengers; ahora que Fox también lo es, los X-Men pasaron a ser finalmente de su propiedad. Lo mismo ocurre con Lucasfilm, por lo que todo el universo Starwars es suyo también; incluso ESPN es suyo, así que… ¡Imagínese!

Así las cosas, que no le vaya a extrañar ver a los Fantastic Four integrándose en un corto plazo a los Avengers, o a Wolverine y al Profesor Charles Xavier echándoles también la mano en algunas de sus futuras entregas (ahora que van a inaugurar la tan sonada fase 4).

Por todo lo anterior, nadie le impediría a la compañía de Mickey Mouse (si así lo quisiera) que un Jedi se integrara al universo de los superhéroes o hasta que Hulk o Thor aparecieran de pronto combatiendo al lado de la Resistencia en Starwars.

Si a todo esto le sumamos el hecho de que todos los noticieros de la cadena Fox, de la ABC y los canales formativos/culturales Lifetime, A&E, The History Channel son también propiedad de esta titánica empresa (al igual que muchos periódicos y sitios de internet), entonces no sólo tenemos una compañía que cubre todas las áreas del entretenimiento, sino también cadenas informativas que se encargarán de decirnos que todo lo producido por ellos está muy bien y que romperá todos los récords y que lo que hacen los demás está mal y fracasará rotundamente.

Por lo pronto, hay que disfrutar de estos llamativos universos tal y como surgieron y se han mantenido hasta la actualidad, es decir, viviendo una existencia independiente y ajena a posibles crossovers con mañosos propósitos lucrativos.

Ese es el caso de nuestro estreno de la semana, 'Dark Phoenix' (Simon Kinberg, 2019), una historia que se desprende de la exitosa saga de los famosísimos X-Men.

La cinta se suma al grupo de cintas que surgieron como precuelas de la fase inicial, las cuales nos muestran las primeras etapas de esta organización de superdotados cuando apenas se estaban conociendo y se estaban intentando organizar para servir como una defensa efectiva de los humanos normales.

En el protagónico veremos a la bellísima Sophie Turner, quien alcanzara la fama por su papel de Sansa Stark en la multipremiada serie de HBO Game of Thrones. En el filme, ella interpreta a la popular Jean Grey, un miembro importante entre los X-Men quien, a causa de un peligroso incidente, se convierte en una amenaza no sólo para sus compañeros superhéroes, sino para el planeta entero.

Ocurre que en una misión que realiza junto a sus compañeros mutantes en el espacio exterior, una extraña explosión provoca que Jean absorba ciertos poderes cósmicos que poco a poco la irán convirtiendo en un ser muy poderoso.

Lo anterior podría sonar bastante atractivo para la organización, pues el hecho de que uno de sus integrantes sea el ser más poderoso del planeta les facilitaría su tarea; lo malo es que con ese gran poder comienza a darse un cambio siniestro en la personalidad de Jean (a lo cual contribuye una extraña mujer, interpretada por Jessica Chastain), lo que causa el temor de sus cercanos y pone en jaque la existencia de la propia civilización.

Completan el elenco Jennifer Lawrence como Raven/Mystique, James McAvoy como Xavier, Nicholas Hoult interpretando a Beast, Ty Sheridan como Cyclops, así como a Michael Fassbender y Kodi Smit-McPhee, interpretando a Magneto y a Nightcrawler, respectivamente. Y para protagonizar una estilizada secuencia más en el papel de Quicksilver tendremos a Evan Peters.

Hasta la próxima.