Get Out (Jordan Peele, 2017) fue, sin lugar a dudas, la cinta más sorpresiva (hablando de cine comercial, obviamente) en el año de su estreno, instalándose junto a Ouija: Origin of Evil (Mike Flanagan, 2016) A Quiet Place (John Krasinski, 2018) y Hereditary (Ari Aster, 2018), como una de las mejores películas de terror de los últimos años.

Su trama abordaba el tema racial de una manera bastante ingeniosa, pero fue el giro sobrenatural el que sorprendió a propios y extraños, cumpliendo cabalmente con los cánones del horror, con sustos repentinos, intriga bien construida y una atmósfera opresiva que fue el deleite de los ávidos amantes del género.

Us (2019) es la nueva cinta del sorprendente Jordan Peele (comediante convertido en cineasta), quien se mantiene fiel a su propuesta inicial, en donde, para variar un poco con el género, las situaciones aterradoras de la trama le ocurren a protagonistas de color, aunque haya presencia importante de personajes blancos.

El filme, protagonizado por la ganadora del Oscar Lupita Nyong’o y la extraordinaria Elizabeth Moss (Mad Men), nos cuenta la tenebrosa historia de una familia de color que, para salir de la monotonía, decide salir de vacaciones a la playa y quedarse en la casa donde Adelaide vivió su niñez, sin saber que el viaje les traería un episodio que daría un vuelco oscuro en sus vidas.

Todo comienza cuando los Wilson, conformados por una pareja de esposos (Adelaide y Wade), su hija mayor (Zora) y el menor (Jason), deciden hacer maletas y partir a Santa Cruz, California, en donde planean pasar varios días disfrutando de la arena, el sol y el mar, en compañía de los Tyler, una familia amiga suya (que por cierto son blancos), encarnados por Tim Heidecker y Moss.

Muy pronto las esperadas vacaciones se transforman en una pesadilla cuando hechos extraños comienzan a ocurrir uno a uno, primero de manera casi imperceptible, hasta transformarse luego en acontecimientos cada vez más siniestros.

El punto de arranque de estos hechos extraños surge cuando Jason (Evan Alex) se aleja del grupo y, en plena playa, se encuentra con un individuo que luce un atuendo siniestro y estrafalario, lo que provoca que Adelaide comience a comportarse de manera protectora con su familia.

Pero es en esa misma noche cuando, al estar conviviendo tranquilos en la casa donde los Wilson se quedan (esa que Adelaide habitó de niña), cuatro extraños interrumpen de pronto su tranquilidad al tratar de entrar a como diera lugar a la construcción.

Sin embargo lo aterrador de la situación no sólo se debe a la invasión en sí, sino a que estas cuatro personas que los amenazan y persiguen se parecen muchísimo a ellos mismos, a tal grado que lucen como si fueran réplicas grotescas de cada uno.

Aunque es difícil que la cinta alcance los niveles de intriga, revelaciones finales y momentos de horror, sí tiene lo suficiente como para mantener a salvo el prestigio recién ganado de Peele como una nueva voz en el género: cumple con las dosis adecuadas de los ingredientes mencionados arriba, tiene frescura la historia que cuenta y los giros de tuerca están a la altura.

Completan el elenco las gemelas Cali y Noelle Sheldon, Anna Diop y Yahya Abdul-Mateen II.

Hasta la próxima.