Hay películas que han reclamado continuaciones a gritos desde su aparición y se han transformado luego en franquicias muy queridas; en cambio, hay otras que han intentado hacer lo mismo muy a la fuerza, y se las han arreglado para, de una u otra manera, extender su periodo de vida, intentando con ello aprovechar un éxito mediano que ansían convertir en algo mayor a como dé lugar.

De las más exitosas están la sagas de Starwars, Indiana Jones, Back to the Future, Harry Potter, Lord of the Rings o Avengers, que desde su nacimiento y en cada una de sus entregas han resultado lucrativas, además de entretenidas.

Por otro lado están las medianas, como serían Transformers, Jurassic Park, Hunger Games, The Fast and the Furious, Twilight, Divergent, 50 Shades of Grey, etc., que no pudieron mantener el mismo nivel de ganancias/calidad de entretenimiento en todos sus capítulos, pero que contaron (o cuentan aún) con el suficiente apoyo en taquilla como para, por lo menos, seguirse reproduciendo.

Yo ubicaría la saga Men in Black en el segundo grupo: nunca ha sido tan exitosa pero tampoco ha fracasado tanto como para descartar una posible continuación. Fue Barry Sonnenfeld el director encargado de llevar las primeras tres cintas a puerto, siendo el responsable, junto a Will Smith y Tommy Lee Jones, de las dos cosas que se pueden decir sobre ellos y la serie: que mal que bien lograron mantenerla vigente o que, por otro lado, jamás consiguieron que fuera aún más exitosa.

Men in Black: Intertational (F. Gary Gray, 2019) decidió cambiar de director y de protagonistas para intentar refrescar todo el asunto, buscando con ello conquistar nuevas audiencias en una estrategia que suena más a borrón y cuenta nueva que a otra cosa.

Fueron Chris Hemsworth y Tessa Thompson (quienes aparecieron juntos en Avengers como Thor y Valkyrie, respectivamente) los elegidos para integrar la nueva pareja de agentes de esta agencia intergaláctica encargada de mantener a salvo el planeta Tierra de las amenazas que representan algunas malvadas presencias extraterrestres.

La cinta se suma a la tendencia actual de inclusión al sumarle una mujer al protagónico, siendo que el mismo nombre de la saga (Men in Black) no suena tan inclusivo que digamos, hecho que dará lugar a que el Agente M (Thompson) se luzca haciendo referencia a esta situación en varias ocasiones (en X-Men: Dark Phoenix ya se dio algo similar).

La cinta girará, en buena parte, en torno a la incorporación del agente M (Thompson) quien, como de niña fue testigo de una misión de los MIB, no descansó hasta encontrarlos y transformarse en una de ellos. Otro atractivo es la química que surgirá entre ella y su temerario compañero, el Agente H (Chris Hemsworth), con quien enfrentará el más grande peligro con el que la organización se ha topado hasta el momento.

La amenaza consiste en ciertos siniestros seres extraterrestres capaces de tomar la forma que deseen, incluida la apariencia de los mismísimos Hombres de Negro, por los que podrían infiltrarse con facilidad a la organización (si es que no lo han hecho ya) y provocar un caos en todo el universo.

Veamos si el cambio de director (F. Gary Gray) y de protagonistas logra lo que ninguna de las anteriores. Completan el elenco Liam Neeson (High T), Emma Thompson (Agent 0), Rebecca Ferguson (Riza) y Rafe Spall.

Hasta la próxima.