Por ser una orgullosa tucsonense, además de preguntarle a Mika Boorem sobre su ópera prima Hollywood.Con, quisimos conocer un poco más sobre su vida y sus recuerdos en el Viejo Pueblo. Esto fue lo que nos dijo (las respuestas están editadas para hacerlas más breves):

José María: ¿Cómo fue tu niñez en Tucsón?

Mika Boorem es una orgullosa tucsonense que pasa su vida entre sus proyectos en Hollywood y sus frecuentes visitas al rancho donde creció a las afueras de Tucsón.

Mika Boorem: Tucsón fue un lugar mágico para crecer. El desierto de Sonora y su naturaleza lo hacen único. Crecí en un rancho en las afueras, en donde por mucho tiempo un pájaro carpintero fue nuestro despertador. Mi restaurante favorito era un sitio cercano a X-9 Ranch donde podías comer mientras observabas a los jabalíes. Recuerdo lo emocionante que era encontrar varios animales en mi casa. Mis padres siempre nos hacían aprender de ellos y luego los regresaban al desierto. Recuerdo jugar en el rancho, montar a caballo y estar rodeada de naturaleza; ¡Ah, y la lluvias durante el monzón!

JM: Háblanos de tus cosas favoritas de Tucsón

MB: ¡No hay otro lugar en el mundo como Sabino Canyon! Es mi lugar preferido para hacer caminata y nadar. Paso mucho tiempo en California, donde también puedo hacerlo, pero es muy diferente. Recuerdo mucho El Día de los Muertos, un hermoso ejemplo de la mezcla de la cultura de Norteamérica y de México. También The Tucson Gem and Mineral Show, que es el más grande del mundo en su tipo, sobre todo porque podía ver trabajar a mi padre (él es un gemólogo), hablando de los descubrimientos de piedras preciosas en el mundo. Los recorridos de Valley of the Moon encendieron mi imaginación. Amaba los juegos, los disfraces… es muy interesante tanto para niños como adultos. Para mí, Tucsón es el lugar más especial para escaparme de Los Ángeles.

JM: ¿Cuándo y cómo te iniciaste en la carrera de actuación?

Inicié a los 5 años. Comencé a modelar para la marca Guess y de ahí hice un montón de comerciales. Pero el trabajo que me hizo despegar como actriz fue The Education of Little Tree (1997), con James Crowmwell (Babe).

JM: ¿Y de tu gusto por el cine?

Me declaro fan de los westerns, sobre todo de las cintas que fueron filmadas en Tucsón y que hacían renacer al Old Tucson, con sus pistoleros y sus historias. El cine es como mi religión y me encanta estudiarlo, incluso al considerado mal cine. Es un fabuloso medio de colaboración y creo que hace del mundo un mejor lugar.

El cine encapsula sentimientos y verdades universales. Admiro a varios cineastas y Guillermo Del Toro es uno de ellos; su creatividad e imaginación son únicas. También a Robert Rodríguez; su libro Rebel without a Crew fue de gran inspiración para mí, ahí describe el proceso para financiar El Mariachi (1992), su primer película. También admiro a David Lynch y sus extraños giros.

En ellos y otros más me inspiré para hacer Hollywood.Con; trabajé codo a codo con los actores para desarrollar sus personajes. Elegí actores con los que he trabajado antes y les di la oportunidad de elegir un personaje con el que pudieran hacer algo distinto a lo que habían hecho.

JM: Has actuado al lado de grandes nombres, como Morgan Freeman, Shirley McClane, Mel Gibson, Bill Paxton (RIP), Charlize Theron, Anthony Hopkins, Drew Barrymore, Diego Luna... Eso dice mucho de tu trabajo en Hollywood. ¿Puedes mencionar algunos recuerdos que tengas con ellos?

MB: Hasta hoy día me identifico más con personas mayores que con los de mi edad. Como comencé a trabajar desde muy pequeña, mis compañeros casi siempre tenían el triple de mi edad; creo que eso define la persona que soy ahora. Absorbí de ellos lo que pude. De Morgan Freeman aprendí a ser calmada y directa. Él me ofreció mucha seguridad y valor cuando hicimos Along Came a Spider (2001).

Drew Barrymore sabe perfectamente lo que es ser un niño actor. En Riding in Cars with Boys (2001) ella fue más que amable conmigo. Audicioné en casa de Penny Marshal, en donde hice mi icónica escena “Y es por esto que necesito un bra!”, que siempre me repetían por la calle quienes me reconocían. Como no me había reunido con ella (Barrymore), estaba muy nerviosa, pero en cuanto me vio, dijo: “Escuché que vas a ser yo de pequeña”, y se tomó un descanso para platicar un momento conmigo. Cuando conocí a Bill Paxton estaba tan emocionada que me embarré de barbecue cuando corrí hacia él. Era muy humilde y amable.

Diego Luna, con quien trabajé en Dirty Dancing: Havana Nights (2004) es muy comprometido con su arte. Fue inspirador ver a alguien así. Admiro su carrera y me siento afortunada de haberlo visto en acción en un set. Ver a Mel Gibson en su trabajo fue un placer; lo vi entrar en su personaje durante The Patriot (2000) y practicar con sandías para una escena en donde con ellas simulaba la cabeza de alguien; ¡fue impresionante! Por cierto, en ella también actuó Heath Ledger y Skye Mccole Bartusiak, ambos fallecidos ya.

JM: Hollywood.Con es tu primera película como directora… ¿Cómo fue tu experiencia al realizarla?

Hollywood.Con fue una gran experiencia. Con ella tuve la oportunidad de trabajar con un grupo de artistas talentosos. Tenemos a Lendell Black, compositor ganador del Emmy, y a Pascal Maziere, un diseñador de sonido que ha trabajado en más de 200 filmes; todos han hecho un trabajo estupendo. Estuve involucrada en todo: guion, financiamiento, actuación, producción, casting, etc. Lo que la hace especial es el haber involucrado a personas muy experimentadas y me siento muy afortunada por el apoyo de todos ellos. Creo que cualquiera puede hacer la película de sus sueños si trabaja día a día; eso es algo que aprendí de Robert Rodríguez.

JM: ¿Por qué elegiste una comedia de aventuras como tu primera película?

MB: ¡Porque es divertido! Amo la idea de que un filme te lleve a una gran aventura para escapar de la realidad. Sabía que costaría mucho tiempo escribirla, la preproducción, el casting, el rodaje, promoverla, venderla…, por eso quería que fuera algo que quisiera ver 100 veces. Amo este filme y lo he visto casi mil. Quería hacer una película para una audiencia adulta que pudiera ver toda la familia. Tal y como lo consiguió Romancing the Stone (1984), una de mis favoritas de todos los tiempos.

En Hollywood.Con el espectador podrá explorar las cuevas y las pirámides de México. En mi opinión, no necesitas armas, violencia, sexo y drogas para vender una película. Estoy feliz de haber hecho algo que todos pueden ver. Además, quería que mi película se viera a lo grande; tenemos camellos, persecuciones en avión, matrimonio de zombis, es decir, un valor alto de producción para una película independiente. Nuestras locaciones fueron Texas; Yuma, Az; California y Mérida (en el sureste de México).

JM: ¿Cómo fue coescribir y coproducir la película con tu padre?

Ambos conceptualizamos juntos el proyecto. Combinamos su especialidad (gemología) con mi experiencia en Hollywood. La película se inspira en el Tucson Gem and Mineral Show de Tucson. Un día fui ahí con mi padre (Benjamin Boorem) y advirtió la falta de jade guatemalteco. De ahí fuimos a Guatemala, en donde descubrimos que los lugareños extraen el jade de las tumbas para venderlo al mejor postor. Aunque nosotros nos negamos a comprarlo, de ahí surgió la semilla para Hollywood.Con.

Él (su padre) y yo tenemos una excelente relación y realizar la película la fortaleció aún más. Hollywood es famoso por tener gente extraña en la industria, así que fue agradable trabajar con personas en las que confías.

JM: ¿Por qué ubicaste la historia en México y la cultura maya?

Mi padre y yo realmente disfrutamos de la cultura mexicana. Él tiene un gran amor por México y la calidez de su gente, y eso fue lo que él me inculcó. Por cierto, él habla español muy bien. Vivió en México varios años, así que este país y su gente son muy queridos por nosotros. La cultura maya es intrigante y fascinante y hemos pasado mucho tiempo explorando los cenotes y las pirámides, por eso creí que sería interesante incluirlos en mi película. Quienes ya la vieron han amado la manera en que México y la cultura maya se representan. Es más, disfrutamos tanto trabajar en México que ahí abriremos una casa productora.

JM: ¿Qué puedes decirles a tus paisanos tucsonenses?

MB: Quiero decirles que en Hollywood.Con hay algo para todos. La película es una aventura para reír a carcajadas, que te lleva a través de giros inesperados y personajes pintorescos. Hay mucho sabor y mezclas de la cultura de norteamérica y de México, exactamente como la que se puede encontrar en nuestra hermosa ciudad de Tucsón.

Hollywood.Con estará disponible a principios del 2020. Para mantenerte al tanto, visita www.HollywoodCon.org.