Por Justin Sayers

La Estrella de Tucsón

Minutos antes de que Regina Romero tomara juramento como alcaldesa de Tucsón, se paró en el vestíbulo del Teatro Leo Rich y explicó el broche que llevaba en la solapa izquierda.

Era de Dolores Huerta, la líder de los derechos civiles que ha luchado por los inmigrantes, las mujeres y los trabajadores. Romero, la primera mujer de Tucsón y segunda persona latina en liderar la ciudad, reconoció que Huerta les abrió la puerta a ella y a muchos otros.

“Es mi pequeño homenaje a una mujer valiente”, dijo Romero, antes de subir al escenario.

El broche estaba a la vista cuando Romero rindió juramento frente a una multitud en la sala. Fue recibida con fuertes aplausos de familiares, amigos, colegas y extraños mientras se comprometía a “ponerse a trabajar” y llevar a Tucsón al siguiente nivel.

“Me siento honrada de ser su alcalde”, dijo Romero. “Nunca en mis sueños más locos podría haber imaginado que la hija de trabajadores agrícolas inmigrantes estaría aquí hoy comenzando un viaje histórico con ustedes como su alcaldesa”.

La juramentación real de Romero siguió a la de sus colegas. La regidora Lane Santa Cruz, la sustituta de Romero por el Distrito 1, fue primero. Fue seguida por el concejal Paul Cunningham, quien fue reelecto en el Distrito 2. Luego fue turno de Nikki Lee, quien asumió el control por el Distrito 4. Y finalmente Romero, quien se dirigió a la multitud diciendo en español: “Somos Uno”.

La ceremonia marcó la última reunión pública para Jonathan Rothschild como alcalde y la concejal Shirley Scott, quienes optaron por retirarse en lugar de postularse para la reelección. Scott, quien sirvió en el Distrito 4 por más de dos décadas, le dijo a la multitud que bajo Romero “habrá un futuro brillante”.

Entre los asistentes se encontraba Sue Darling, integrante del Salón de la Fama del Deporte del Condado de Pima y ex entrenadora principal de basquetbol femenil en la Universidad del Norte de Arizona (NAU). Fanática de las mujeres y fanática de Tucsón, dijo que acudió al evento para “ver la historia”.

“Creo que es un buen momento para que las mujeres den un paso adelante y tomen la iniciativa”, dijo Darling, quien votó por Romero. “Estoy entusiasmada con su visión y su capacidad para unir a la gente y moverse juntos y mantener nuestra ciudad avanzando”.

De vuelta en el vestíbulo, Romero admitió que la realidad de ser alcalde aún no se había establecido. Describió el último mes desde las elecciones como un “torbellino” y dijo que había pasado el tiempo revolviendo 12 años de archivos, proyectos y certificados en su antigua oficina en el Distrito 1 mientras se muda a sus nueva ubicación en el centro.

“Disfruté cada momento”, dijo, y agregó que uno de sus pocos descansos fue con su familia durante el Día de Acción de Gracias.

Romero detalló sus primeros movimientos como alcalde. Comenzará levantando las banderas de las tribus Tohono O’odham y Yaqui en el Ayuntamiento para “respetar el lugar y las tierras y las personas que son de aquí”. También conformará consejos consultivos sobre cambio climático, desarrollo económico, infraestructura y equidad.

Cuando se le preguntó si eso le quitaría tiempo para arreglar las calles, un grande problema de Tucsón, dijo que no sería un problema.

“El proceso político no es elegir una cosa u otra. El proceso político se da en capas ... Todo esto se puede hacer al mismo tiempo”, dijo Romero.