Cortesía de Club Yaquis de Ciudad Obregón

Tavo Álvarez llegó a Tucsón a los 16 años de edad sin conocer a nadie y con la barrera del idioma. Jugó en Tucson High School, donde se volvió la sensación en cuanto a peloteros sonorenses en la ciudad e incluso en el país.

El paso de Tavo Álvarez por escuelas de Tucsón ha sido el más seguido en la historia para un sonorense.

“No te imaginas cuantas personas abordan a Tavo Álvarez cuando viene a Tucsón. Se nota que dejó una huella muy profunda”, mencionó Manuel Vélez, directivo del equipo del beisbol mexicano Yaquis de Obregón.

La conversación se dio durante la pasada Fiesta Mexicana de Beisbol, evento de clubes de la Liga Mexicana del Pacífico, al que Alvarez no asistió en 2019 por haberse desocupado tarde de su compromiso en la Liga Mexicana de Verano.

Son muchos los beisbolistas nacidos en Sonora que han mostrados sus habilidades en Arizona en escuelas preparatorias (high schools) de Tucsón, pero nadie ha generado tan altas expectativas como el obregonense César Octavio “Tavo” Álvarez.

A finales de la década de los ochentas e inicios de los noventas se hablaba tanto de Tavo que medios de comunicación nacionales en Estados Unidos lo incluyeron en sus historias. Su brazo derecho lo hacía ser considerado un gran prospecto mientras estudiaba en Tucson High, pero también lo hecho con el bate le dio promoción.

“Fue un batazo que pegué en Tucson High de lo que se comentó en la revista Sports Illustrated, un batazo por arriba de las lámparas que supuestamente es el jonrón más largo que ha habido en la historia” de los cuadrangulares de estudiantes de High School, al menos hasta 1990, mencionó Alvarez.

“Luego nos hicieron una entrevista en ESPN, fueron a la casa de nosotros, yo me quedaba con los Morales, ellos me dieron estancia ahí y salimos en un programa que se llamaba Scholastic Sports America”, continuó.

En la casa de los Morales estaba precisamente su compañero Willie Morales, uno de sus grandes amigos y mitad de la razón por la que ESPN quiso hacer el reportaje, porque Willie era su receptor y un espectacular bateador.

Tucson High ganó el título estatal en 1988 con marca de 28-2 teniendo la mejor batería del país en ese nivel escolar.

EL CAMINO HACIA LA MLB

“Tres equipos de Grandes Ligas me miraron como bateador, el resto como pitcher”, recuerda Tavo Álvarez.

Cortesía de Club Yaquis de Ciudad Obregón

El segundo de izq. a derecha, Tavo Álvarez con otros integrantes del Club Yaquis de Ciudad Obregón, de la Liga Mexicana del Pacífico, donde ahora es coach de pitcheo.

Para los scouts de MLB resultaba atractivo ver los juegos de Tucson High: había interesante material para seleccionar. Sin embargo, como suele ocurrir, también hay universidades dispuestas a ofrecer becas. Álvarez recibió invitación de muchas instituciones educativas, incluso visitó cuatro, entre ellas la Universidad de Arizona.

“Si no salía en las primeras 10 rondas del draft estaba con la idea de mejor ir a la universidad”, comenta Tavo. Fue cuando los Montreal Expos confirmaron el enorme interés que tenían en él, lo tomaron en la segunda ronda del draft de 1990 y se convirtió en profesional.

Antes de Álvarez, el pelotero nacido en México que había salido más rápido en un draft colegial había sido Tony Perezchica, en 1984, en la tercera ronda, bajacaliforniano que estudió en una escuela de Palm Springs, California.

En 1991, Benjamín Gil salió en la primera ronda, también bajacaliforniano que estudio en una escuela en Chula Vista, California.

EL EMOCIONANTE INICIO

A la hora de conversar con Tavo Álvarez sobre su trayectoria, se nota la emoción cuando aborda los inicios de su carrera.

“Fue una, se puede decir, suerte”, comenta el sonorense. “Yo estaba jugando en una liga de Obregón, en primera fuerza, a los 15 años”. Cuando volteó a ver a sus padres, estaban hablandop con el manejador del otro equipo, Miguel Ángel Tapia. “Yo decía, ‘¿qué estará haciendo ese señor platicando con mis padres?’”.

Cuando se acabó el partido sus padres le dijeron que el señor Tapia había quedado impresionado con su talento y estaba dispuesto a apoyarlo. Ofreció encontrar la manera de que viniera a estudiar a Estados Unidos, donde podía ser visto por scouts de MLB, salir en el draft y tomar el 100% del bono por firmar, en lugar del 30% que se les daba en ese entonces a los peloteros en México, donde de hecho ya lo estaban queriendo firmar.

Tapia estaba metido de lleno en el beisbol amateur en Obregón, una persona muy respetada en el medio.

Foto cortesía de Oscar Burruel

Tavo Álvarez, quien ha sido uno de los sonorense que más furor ha causado en el beisbol colegial de Estados Unidos, platica con nuestro colaborador Oscar Soria previo al juego de Yaquis de Obregón vs Naranjeros de Hermosillo el 20 de octubre. Álvarez es ahora coach de pitcheo con los Yaquis.

“Es quien influyó en las carreras de muchos que se convirtieron en profesionales en Obregón”, comentó el historiador del beisbol mexicano Marco Antonio Rodríguez, quien radica en la antigua Cajeme. Entre ellos mencionó a Karim García, Mario Valdez y muchos más.

Tapia tenía amistad también con Héctor Barnetche, quien sabía el camino a seguir en escuelas de Estados Unidos, “así es que hicieron una buena mancuerna y encontraron la manera de ayudar a muchos jóvenes” platicó Rodríguez.

Barnetche fue parte del equipo de los Wildcats de la Universidad de Arizona que en 1963 quedó en segundo lugar en la Serie Mundial Colegial.

LOS PRIMEROS RETOS

Tavo Álvarez llegó a Tucsón a los 16 años de edad sin conocer a nadie y con la barrera del idioma.

“Sabía que tenía que dar ciertos grados para poder jugar beisbol”, resalta Tavo, algo que obliga al pelotero a tener el mismo compromiso en el salón de clases que en el campo.

Álvarez superó todos esos retos y logró llegar al beisbol profesional. En agosto de 1995 destacaba en la clase Triple A con el equipo de Ottawa cuando llegó el tan esperado llamado a la MLB. Viajó en tren un trayecto de 200 kilómetros a Montreal, junto con Curtis Pride, a quien también estaban promoviendo ese día.

El sueño de todo pelotero se le estaba cumpliendo.

Sus padres lo vieron en pleno estadio de la MLB hasta la tercera aparición que tuvo con los Montreal Expos, en septiembre de 1995, en el Dodger Stadium de Los Ángeles.

Chris Richards / Arizona Daily Star, 1998

La ex estrella de pitcheo de Tucson High School, Tavo Álvarez, cuando jugaba Nashville Sounds en la PCL, calentando antes del partido del 10 de mayo de 1998 en Tucsón.

Tiene amistades en muchas partes, pero en Tucsón, Tavo Álvarez siente emoción cada vez que vuelve, no solo por los amigos sino por lo que la ciudad representó para él.

“Cuando regresé a jugar a Triple A (1998), yo estaba en Nashville, Tennessee, con Piratas, y fuimos a jugar a Tucsón, ahí estaba la sucursal de los Diamondbacks; de hecho, ahí estaba Karim García. Cuando supieron mis compañeros que regresaba a Tucson fueron a verme, fueron como unos 15”, menciona emocionado el hoy en día coach de pitcheo de los Yaquis de Obregón en la Liga Mexicana del Pacífico.

Claro que la gente se emociona con él en Tucsón. Es el sonorense que más altas expectativas beisboleras ha generado en una high school en Estados Unidos.

Oscar Soria es comentarista en español de los Arizona Diamondbacks y columnista de La Estrella de Tucsón. Contáctalo en oscsoria@aol.com.