Imagínate un vestido de novia negro o de otro color oscuro. Así son los vestidos de quinceañera que ahora se usan, un cambio drástico contra los tradicionales de colores claros y diseños conservadores.
Los vestidos de la "edad de la ilusión" en el Viejo Pueblo han sufrido transformaciones a medida que la tradicional celebración ha tomado fuerza.
Por ejemplo el modelo "halter" - que se amarra al cuello- es uno de los modelos del momento, según Blanca Vázquez, propietaria de Laura's Bridal.
Pero hay un grupo de mujeres que están tratando de mantener la tradición de los vestidos sencillos y blancos.
Se trata de la Liga de Mujeres Méxicoamericanas, un grupo que ha estado muy al pendiente de como la moda ha ido cambiando de generación en generación.
La liga lleva 42 años celebrando una versión modificada de las quinceañeras, ya que hacen una celebración anual en grupo. Las participantes cada año son conocidas como Las Florecitas.
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Por más colores que estén de moda, y por más similares que sean los vestidos a los de novia, la liga quiere continuar teniendo vestidos relativamente tradicionales.
Pero los vestidos de las mismas Florecitas han evolucionado bastante en sí.
La primera quinceañera de la liga fue en 1970. Raquel Rico, de 63 años, fue la costurera de las Florecitas durante los primeros 20 años de la liga.
Rico dijo que aunque sí había algunas quinceañeras en la comunidad por fuera de la liga –con sus vestidos blancos y anchos con encajes– no era muy común.
Clara Sandoval, de 72 años, quien es presidente de la liga, comentó que lo que se acostumbraba celebrar en los años cincuenta, sesenta y setenta era el 'Sweet 16', la celebración americana similar a las quinceañeras, pero a los 16 años.
"No era grande esa celebración. Los vestidos eran formales pero no eran como los de novia", comentó. "Casi no había quinceañeras en esa época".
Las primeras generaciones de Florecitas tuvieron vestidos bien sencillos, lejos de lo que se usa hoy día. Debbie Beal fue una de ellas en 1973, y su vestido fue un vestido típico de campesina mexicana.
"Era beige hecho de algodón, con volantes en las mangas, en el cuello y abajo, y con un faja", dijo Beal, de 51 años.
Sandoval mencionó que en esa misma década la liga comenzó a optar por vestidos más formales.
Su hija Patricia Sandoval, de 49 años, fue una de las Florecitas que le tocó lucir un vestido un poco más moderno en 1975.
El vestido de su grupo fue largo en línea A y hecho de poliéster, con una capa sobre los hombros para cubrir la manga sisa. En palabras de Patricia, el vestido era "sencillo".
Cuando Rosalie Espinosa fue Florecita seis años después en 1981, los vestidos todavía eran en línea A, pero ya eran hechos de un material más formal similar a la seda como el tafetán.
En vez de capa tenían mangas cortas y guantes hasta la muñeca. "(Sin embargo) no tenía ningún adorno, ni crinolina", recordó Espinosa, de 43 años. "Nada".
Fue un poco después, todavía a inicios de los años ochenta, que la liga comenzó a solicitar los vestidos anchos que se estaban popularizando.
"La población mexicana estaba creciendo y se empezaron a traer la tradición de las quinceañeras ", comentó Clara la presidente.
Dijo que los vestidos que otras quinceañeras en la comunidad estaban usando eran mucho más extravagantes, similares a los de novia.
Pero los vestidos de las Florecitas habían evolucionado bastante cuando Erica Sánchez se convirtió en Florecita en 1999. Su vestido ya era ancho y contaba con un cuello V de hombros caídos, con adornos de mostacillas en el torso y con velo en la falda, recordó Sánchez, de 24 años.
Y este año, a la generación de Alina Taylor –quien es la hija de Patricia– le tocó lucir un vestido mucho más moderno.
No solamente contaba con mostacillas de adorno, también fue de cuello 'halter'. "De la cintura para abajo es bien ancho. Es bien sencillo pero elegante a la vez", comentó la joven de 15 años.
Vázquez, la propietaria de Laura's Bridal donde las Florecitas ahora consiguen sus vestidos, dijo que este tipo de vestido amarrado al cuello está de moda. También los que no tienen tirantes, o vestidos menos anchos como en línea A.
Vázquez dijo que al principio cuando ella abrió su almacén en los años noventa se empezaron a usar adornos de colores suaves como el rosado, azul y plateado en los vestidos blancos.
Hace más o menos seis años empezaron a estar en demanda los vestidos enteros en colores pastel, así como los colores vivos.
"Cada año se iban oscureciendo más. Antes era todo pastel, luego empezaron mas brillantes como el anaranjado, amarillo, azul rey, morado", comentó Vázquez.
"Y ahora se usa el burdeo, azul marino, morado uva, café chocolate y hasta el negro", destacó.
Pero aunque Las Florecitas hayan modernizado sus vestidos bastante, la liga ha puesto algunos límites.
Los vestidos que ordenan siguen siendo blancos, y más sencillos que algunos que están de moda similares a los de novia.
"Queremos mantener la tradición del blanco. En México el blanco simbolizaba la puridad, la virginidad. Ellas todavía son niñas", comentó la presidente. "Están chiquitas e inocentes".
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