Rudy Martínez describe al adobe como "polvo dorado".
Después de haberse dedicado a la jardinería, la construcción, y haber sido minero y soldador, vio un futuro promisorio en el adobe — aprendiendo a restaurarlo, a través de la investigación, de tips de expertos y de prueba y error.
Martínez, originario de la Ciudad de México y criado en Sahuarita, es fundador y presidente de Adobe Specialists, Inc., una compañía que fundó hace 22 años con su esposa Marianne. El éxito les llegó luego de que Rudy desarrollara un material para parchar adobe, utilizado para reparar adobe quemado y ladrillos de adobe de barro.
La fórmula para desarrollar el producto sigue siendo el secreto comercial de la pareja, dijo Martínez, quien explicó que su descubrimiento llegó después de varios años de experimentación con el adobe y mezclando materiales.
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El adobe quemado es importado de México. El adobe Sásabe es naranja; el adobe San Luis es más decorativo y tiene una mezcla de naranja, amarillo y negro; el adobe Querobabi es rojo con manchas negras.
"Hay mucho trabajo en esta área" dijo Martínez, explicando que entre los edificios más antiguos que ha restaurado está uno construido en 1860 en el área del Centro de la ciudad (Downtown). El edificio fue convertido en estudios de arte.
La compañía también hace trabajos de restauración para la Ciudad de Tucsón en Camp Lowell, un puesto fronterizo de caballería que operó entre 1870 y 1890, al Oeste de Fort Lowell Park; también hace reparaciones de adobe en el histórico San Felipe de la Iglesia Episcopal de las Lomas que queda en 4440 N. Campbell Ave.
Gran parte de su trabajo de restauración de adobe incluye casas construidas en los años1940 y hasta los años 1980. La compañía también se especializa en impermeabilizar adobes y en aplicar un recubrimiento blanco, gris o rústico en los ladrillos. Los trabajos pueden costar desde 375 dólares a 20 mil dólares.
La semana pasada, Martínez trabajó con una cuadrilla en una casa estilo territorial Suroeste, hecha de adobe quemado y que fue construida en 1972 por el artista Tom Hill. La casa se encuentra en una vecindad cerca de los caminos North Swan y East River.
El propietario Gary Martin, ejecutivo retirado de una fábrica internacional, comentó que Martínez comenzó a trabajar en su casa en 1991 al ser recomendado por un vecino.
Las cuadrillas de trabajadores rasparon los adobes y los restauraron con el material desarrollado por Martínez. Ellos aplicaron el material a mano en los ladrillos y luego utilizaron herramientas para pulirlo. Los filos fueron limados con una esponja húmeda y luego los ladrillos fueron estampados con un molde para darles textura.
Martínez le enseña el proceso a cada uno de los trabajadores. "Nos consideran artistas del barro", comenta Martínez, mientras se ríe. "Nuestros clientes nos dicen que no somos albañiles, somos artistas".
Cuando los ladrillos se secaron y regresaron a su color original, el adobe se recubrió con una capa gris y luego se impermeabilizó.
Los adobes quemados tienen que resellarse cada tres a cinco años, dependiendo del clima. Cuando la humedad se filtra en los ladrillos, causa erosión, según Martínez.
"Hay muy poca gente tan bien calificada como Rudy en restauración de adobe", opinó Earl Wilford, copropietario y presidente de Wilford Construcción Co., que comenzó operaciones en 1949.
"Él ha realizado trabajos para nosotros, y sabemos que es honesto y confiable. Puede que su precio sea un poco más alto, pero hace trabajo de calidad y siempre respalda su trabajo" dijo Wilford.
Mientras Martínez, de 53 años de edad, trabaja afuera, Marianne, que tiene 52, se asegura en la oficina que los contratos sean preparados, que la nómina esté completa y que las finanzas estén en orden. Ella es la secretaria de la compañía.
La pareja contrajo matrimonio hace 32 años, y Marianne describe a Rudy como su "mejor amigo" — algo que ambos reconocen ha ayudado al negocio a sobrevivir.
Tomó 10 años, comenta Marianne, antes de que Rudy dejara de trabajar los siete días de la semana.
"Ahora el negocio está fuerte y estamos ganando dinero. Siempre estamos ocupados", dijo.
ENGLISH VERSION
Rudy Martínez describes adobe as "gold dust".
The former landscaper, construction worker, miner and welder saw a future in adobe — learning how to restore it through research, tips from experts and trial and error.
Martínez, a native of México City who was raised in Sahuarita, is the founder and president of Adobe Specialists, Inc., a company he and his wife, Marianne, formed 22 years ago. Their success came about after Rudy developed an adobe patching material used to repair brunt adobe and mud adobe bricks.
The formula for developing the product remains the couple's trade secret, said Martínez, explaining that his discovery came about after several years of experimentation with adobe and mixing materials.
Burnt adobe is imported from México. Sasabe adobe is orange; San Luis adobe is more decorative and has a mixture of orange, yellow and black; and Querobabi adobe is red with black spots.
"There is plenty of work in this area," said Martínez, explaining that among the oldest buildings he has restored is one that was constructed in 1860 in the Downtown area. The building was converted into art studios.
The company also does restoration work for the City of Tucson at Camp Lowell, a calvary outpost that operated from the 1870s to the 1890s, just west of Fort Lowell Park, and adobe repair at the historic St. Philip's in the Hills Episcopal Church at 4440 N. Campbell Ave.
Much of his adobe restoration includes houses built in the 1940s on up to the 1980s. The company also specializes in waterproofing adobes and applying a white, gray or rustic wash on the bricks. Jobs can cost between $375 on up to $20,000.
Last week, Martínez worked with a crew on a Southwest Territorial style house constructed out of brunt adobe that was built in 1972 by artist Tom Hill. The house is tucked into a neighborhood near North Swan and East River roads.
Homeowner Gary Martin, a retired executive for an international manufacturer, said Martínez first started working on his home in 1991 after being referred by a neighbor.
Work crews scraped adobes and restored them with the patching material developed by Martínez. They applied the material by hand onto the brick and then used tools to smooth it out. The edges were wiped with a wet sponge and then the brick was stamped with a mold to give it a texture.
Every worker is taught the process by Martínez. "We are considered mud artists," said Martínez, laughing. "Our customers tell us we are not masons, we are artists."
After the bricks dried to its original color, the adobes received a gray wash and then were waterproofed.
Burnt adobes need to be resealed every three to five years depending on the weather. When moisture seeps into the bricks, it causes erosin, explained Martínez.
"There are very few people who we fine as qualified as Rudy in adobe restoration," said Earl Wilford, co-owner and president of Wilford Construction Co., which began operation in 1949.
"He has done jobs for us, and we find him to be honest and trustworthy. He may be a bit higher in price, but he does quality work and stands behind his work," Wilford said.
While Martínez, 53, works outdoors, Marianne, 52, makes sure contracts are prepared, payroll is complete and finances are in order back at the office. She is the secretary of the company.
The couple married 32 years ago, and Marianne describes Rudy as her "best friend" — a fact that both say helps the business survive.
It took 10 years, recalled Marianne, before Rudy stopped working seven days a week.
"Now business is strong and we are making money. We are always busy," he said.
● Contacte a Carmen Duarte al 573-4104 o al e-mail: cduarte@azstarnet.com
ADOBE SPECIALISTS, INC.
» Rudy y Marianne Martínez comenzaron su negocio en 1985 y ahora la compañía restaura 200 casas de adobe en el área de Tucsón cada año. La compañía, que emplea a 10 personas, se especializa en la restauración de adobe quemado y adobe de barro. También se especializa en la reparación de "estuco" o tirol. Para mayor información, llame al 883-8883. ADOBE SPECIALISTS, INC.
» Rudy and Marianne Martínez started their Southwest Side business in 1985 and the company restores about 200 adobe houses in the Tucson-area a year. The company, which employs 10, specializes in burnt adobe and mud adobe restoration. It also specializes in stucco repair. For more information, call 883-8883.

