Si presentas cansancio y fatiga cuando apenas comienzas a correr, puede ser que el cuerpo no se ha oxigenado adecuadamente y la meta no debe ser una línea, sino un consultorio médico.
El asma, el enfisema pulmonar, la bronquitis crónica y tener el tabique de la nariz desviado, pueden afectar tu rendimiento a la hora de correr, y si no los has detectado y tratado, a la larga pueden causar complicaciones mayores.
Los padecimientos anteriores se manifiestan con falta de aire al respirar, tos o fatiga. Si has presentado alguno de ellos sin estar enfermo de gripa, por ejemplo, entonces puede ser que haya un problema respiratorio a tratar.
"Todos los que tengan una afección respiratoria lo primero que van a presentar es falta de aire, se van a sentir imposibilitados de respirar tranquilamente, se van a cansar muy fácil y pueden llegar a presentar accesos de tos", explica el neumólogo Miguel Ángel Salazar.
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El especialista recomienda que en el momento que se detecten problemas de este tipo es necesario acudir con un neumólogo para hacer un diagnóstico acertado del padecimiento que se puede estar sufriendo.
"Hay que estar consciente de que cualquier disminución en el rendimiento habitual es motivo de investigar la causa por la cual se está pasando, hay que acudir con el médico para que sea evalue la función pulmonar a que se se le hagan pruebas de función respiratoria", agrega.
Cuando falla la técnica
Un problema que se presenta con regularidad entre los corredores, más no un padecimiento, es no saber respirar correctamente, lo que ocasiona fatiga y resequedad en la garganta, síntomas que se pueden confundir con alguna enfermedad respiratoria.
"La respiración adecuada debe ser por la nariz siempre, porque esto va a calentar el aire, lo va a humedecer para tener la vía aérea despejada.
"Es más fácil que se pueda presentar más fatiga, hace que se seque la garganta, que tengamos más impacto del aire frío o caliente en la misma garganta y cause resequedad, y eso también puede causar en forma importante la disminución del rendimiento", explica.
Salazar aconseja que un corredor con algún síntoma respiratorio o que se sabe con algún padecimiento, debe iniciar un programa de trabajo en el que arranque con una intensidad muy moderada para aumentarla gradualmente, aunque recalca que un especialista es el indicado para hacer el programa de trabajo para personas con este tipo de enfermedades.
LAS AFECCIONES
Estos son los problemas que pueden afectar al corredor, que posiblemente no sabe que los padece, y que debe tratar médicamente:
» Bronquitis crónica y enfisema pulmonar: Tos, expectoración y falta de aire.
El paciente tiene restricciones en su función pulmonar, lo que provoca que se fatigue fácilmente. Se presenta una alteración pulmonar, es decir, se dificulta el paso del oxígeno a los pulmones y la expulsión del bióxido de carbono; cuando se hace el ejercicio se aumenta el requerimiento de oxígeno del organismo, ante el problema de oxigenación adecuado se presenta la falta de aire.
» Asma: se manifiesta con una mala ventilación y silbidos al respirar.
Se caracteriza por una respuesta exagerada de los bronquios ante cualquier estímulo, el bronquio se contrae exageradamente y disminuye la luz por donde pasa el aire, presenta broncoespasmo y falta de aire. Se trata con broncodilatadores que los corredores pueden traer consigo.
» Tabique desviado: Dificulta la entrada de aire, visible a simple vista.
El corredor está obligado a respirar por la boca y a requerir más aire, lo que lo va a fatigar rápidamente, pero no va en detrimento de su salud, sino únicamente en su eficacia.
¿QUÉ HACER?
» Cuando un paciente tiene detectados problemas respiratorios, debe iniciar un programa de ejercicio ya sea caminando, en caminadora o bicicleta de cinco minutos a la semana, e ir incrementándolo cada siete días para tratar de irse acondicionando físicamente.
¿CÓMO RESPIRAR?
Una vez descartada cualquier afección respiratoria, un corredor que ventila mal necesita aprender a respirar para permitir la efectiva absorción del oxígeno y el rechazo del gas carbónico del cuerpo:
» Primero debe tomar conciencia de que debe inhalar por la nariz.
» Con cada respiración se deben usar los músculos abdominales y los del diafragma para expandir la caja torácica y dejar entrar la mayor cantidad de oxígeno.
» La expiración se debe hacer por la boca recurriendo de nuevo a los músculos abdominales para sacar el hidróxido de carbono. Es sencillo, como si se intentara llevar lo más cerca posible el ombligo a la espalda y de abajo hacia arriba, como subiendo un cierre.
» Es aconsejable ensayar la respiración fuera de la carrera y cuando se han dominado los movimientos, ponerla en práctica durante el entrenamiento. Estos movimientos son conscientes, pero con la práctica el inconsciente los asimila y ya no hay que controlarlos.
Entérate
» Correr hace que la persona mejore la ventilación pulmonar, que se fortalezca los músculos respiratorios y el sistema cardiopulmonar en general.

