Cuando veo cine o leo, elijo mis películas o libros de acuerdo a los gustos que he adquirido con los años, aunque también me convence una buena sinópsis en un DVD, la descripción en la solapa o que el título sea tendencia (a menos que la tendencia sea Twilght, Divergent, 50 Shades of Grey y bodrios de esa calaña).
En lo personal, hay libros que he leído por obligación (cuando estudiaba la carrera de Letras), por cuestiones laborales (buscando material de lectura para mis alumnos) o por recomendación de quienes considero buenos lectores.
Fue así (por recomendación) como leí la saga de Lord of the Rings, de la que puedo decir que disfruté más las versiones cinematográficas, pero que la experiencia me sirvió para, por lo menos, comentar al respecto con algo de conocimiento.
Fue así también que di cuenta de las hazañas de Harry Potter, la cual, aunque no se parezca nada a lo que suelo consumir como lector, me resultó muy útil en el contexto académico, además de que, lo que sea de cada quien, los libros de J. K. Rowling están muy bien escritos.
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Este mismo lector fue quien me recomendó leer The Dark Tower, la Opus magnum del prolífico Stephen King, conformada por 7 gruesos volúmenes en los que se narra la odisea de un vaquero mítico de nombre Roland Deschain, quien quiere salvar al mundo.
Total que la obra de King se convirtió en tema recurrente de conversación, y más cuando se comenzó a rumorear su posible adaptación a cine, por lo que ya se imaginará usted nuestra emoción cada que el proyecto parecía concretarse (y que dirigirían, respectivamente, J. J. Abrams, Ron Howard, entre otros) y nuestra desilusión cuando todo se venía abajo.
La obra maestra de King es una saga monumental que combina muchos géneros e historias alternas en una sola trama; es un western postapocalíptico. Es una cinta de ciencia ficción con robots, es una historia de fantasía que llega a ser autobiográfica (el propio King es un personaje más), es un drama distópico en donde sus habitantes viven en un futuro que se parece al pasado, pero cuyas ruinas (fábricas, refinerías, centros comerciales) revelan un exterminio masivo. También es muchas otras cosas que prefiero omitir para no robarle a usted la sorpresa.
Resulta casi increíble estar escribiendo (finalmente) esta columna sobre la cinta que ya es una realidad, a pesar de nuestra sorpresa (y hasta rechazo) por el elenco elegido y la manera estilizada en que el tráiler promocionaba el producto final. Bueno, también porque Roland cambió de color de piel y corpulencia y porque el villano, Walter O’Dim, el terrible Men in Black, parece más un modelo de perfume caro que la encarnación del mal (lo encarna el pesado de Matthew McConaughey).
The Dark Tower (Nicolaj Arcel, 2017) se ahorra varios pasajes de la obra literaria y nos presenta a Roland (Idris Elba), el último Gunslinger, en plena lucha por proteger a la Torre Oscura, una magnífica, fantástica y gigantesca estructura que sostiene al universo (junto a todos los mundos alternos existentes).
Roland, dueño de una personalidad heroica y con tintes de redentor, ha asumido esa difícil tarea aunque deba sacrificar su propia vida en el proceso.
Será así como el vaquero universal se trasladará a varios mundos alternos, se enfrentará a criaturas y seres malévolos e incorporará a varios personajes, representantes del Bien y el Mal, para librar la batalla definitiva que salvará o destruirá al universo.
Llama la atención que se haya criticado poco el “blackwashing” en la elección de Elba para interpretar a Roland, cuando Javier Bardem o Viggo Mortensen estuvieron a punto de encarnarlo y eso habría estado más cerca a la visión de King, quien creó a este vaquero universal pensando en los que encarnó Clint Eastwood en su momento. Si digo que llama la atención es porque ahora está de moda poner el grito en el cielo por el famoso “whitewashing”.
Finalmente, lo importante aquí es que la cinta tenga buen recibimiento en taquilla para que se realice la serie completa porque, créame: lo mejor de The Dark Tower está por venir.
Completan el elenco Katheryn Winnick, Jackey Earle Haley y Tom Taylor como el pequeño Jake.
Hasta la próxima.

