La saga Transformers es uno de los mejores ejemplos de la típica franquicia blockbuster que, aún sin cumplir con los requisitos mínimos de calidad (guión, actuación…), tuvo garantizado su éxito desde su inicio, respaldada por un despliegue espectacular de efectos especiales, secuencias de acción constantes, pero sobre todo de un aparato publicitario tan bien pensado que es casi imposible no acudir obedientes a las salas de cine. Porque… ¿qué sería de una súper producción sin el apoyo de los medios?
Si las primeras dos cintas de la serie impresionaron por su diseño visual, la tercera parte, "Transformers: Dark of The Moon" (Michael Bay, 2011), amenaza con superar cualquier expectativa, sobre todo por el muy de moda apoyo del 3D (o 4D en algunas salas), que seguramente recuperará las huestes de fans que desertaron por la inesperada ausencia de Megan Fox en este capítulo.
En esta tercera entrega, la aventura parte de un fascinante hecho: el descubrimiento de una misteriosa nave cybertroniana, llamada el Arca, por parte de los astronautas Neil Armstrong y Buzz Aldrin, en plena misión del Apollo 11, por allá en la década de los 70, precisamente en la cara oculta de la luna que le da el título al filme (secuencia repetida hasta el cansancio en los trailers publicitarios).
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Todos (tanto Autobots como Decepticons y humanos) intuyen la importancia del Arca, debido a las implicaciones del hallazgo para las dos razas. Sin embargo serán los Autobots quienes, conscientes del peligro que esto significa, intentarán adelantarse a los Decepticons y resolver este enigma procedente de su planeta natal, sobre todo porque sus consecuencias podrían resultar decisivas en esa guerra que mantienen los dos grupos de Transformers.
Transformers 3 tiene nuevamente el respaldo de Steven Spielberg (aunque nunca se ha notado su sello) y cuenta con la participación de su elenco base: el insufrible Shia LaBeouf (como Sam Witwicky), Tyrese Gibson (como el soldado Robert Epps), John Turturro (encarnando al agente Seymour Simmons), Peter Cullen (en la voz de Optimus Prime) y Hugo Weaving (dándole vida a la voz de Megatron).
Se agregan a la franquicia el astro de "Grey's Anatomy" Patrick Dempsey, John Malkovich, Frances McDormand, Leonard Nimoy (en la voz de Sentinel Prime) y ante la ausencia de Megan Fox, los ejecutivos de la Paramount resolvieron el problema trayendo a la modelo británica Rosie Huntington-Whiteley (como la hermosa Carly Miller), con quien Bay ya había realizado anuncios publicitarios para la compañía Victoria's Secret.
En cuanto al 3D, hay que decir que en esta cinta sí da un paso adelante, pero uno muy pequeño, porque aún no encuentro tal diferencia con lo ya visto en "Avatar" (James Cameron, 2009), como para marcarla un hito en este sentido. Ahora que si acude usted a verla a una sala 4D esperando la neta del planeta, tampoco es para tanto, a menos que el ser rociado con una brisa húmeda y el que el asiento tiemble de vez en cuando lo impresione sobremanera.
¿Qué se puede decir del diseño de sonido y de los efectos visuales que no lo sospeche ya usted? Efectivamente, son del mejor nivel, y no sólo eso, sino que la acción es trepidante y (ahora sí) se destruyen muchos edificios por las batallas en plena ciudad que esta vez no son tan cortas como en las veces anteriores.
Para esta cinta creo que sobra la recomendación de ir a verla. Yo sé que ya la tiene contemplada entre sus pendientes quincenales y que disfruta profundamente de esta saga basada en la serie de TV y los juguetes marca Hasbro, aunque la historia sea lo de menos. Mientras haya directores como Bay, que saben cómo impresionar fácilmente al respetable, ahí estaremos presentes. ¡Hasta la próxima semana!

