Por Alexis Huicochea
La Estrella de Tucsón
Problemas de drogas, alcohol y ataques físicos dentro del Distrito Escolar Unificado de Tucsón pronto podrán ser enfrentados con servicios de consejería en vez de suspensiones escolares.
La propuesta para establecer un Programa de Educación Alternativa del Distrito (DAEP, por sus siglas en inglés) busca no sólo continuar la educación de los estudiantes más problemáticos dentro de TUSD, también quiere atacar la raíz de esos problemas.
“Sabemos que cuando un estudiante es suspendido y está sentado en casa no hay manera, aún en las mejores circunstancias, de que puedan duplicar el estar en la escuela”, dijo Abel Morado, sub-superintendente de TUSD, quien supervisa las preparatorias. “Y sabemos que cuando los estudiantes se atrasan, su capacidad para reponerse académicamente y seguir interesado se ve comprometida
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“Esto va a ser complejo y será difícil — algunos se aclimataran y otros no, pero esto es sobre las acciones que tomamos para asegurarnos que estamos haciendo lo mejor para nuestros estudiantes y haciendo todo lo posible para asegurarnos que tengan éxito y se gradúen de nuestras escuelas”.
El programa está siendo desarrollado en conjunto con el maestro especial Willis Hawley, un experto en desegregación designado por la corte federal de supervisar los esfuerzos de TUSD por eliminar los vestigios de la discriminación en sus escuelas.
DAEP sería utilizado por estudiantes de preparatoria que hayan cometido violaciones de nivel cuatro o cinco — las ofensas más serias — las cuales incluyen acoso, exposición indecente, robo, extorsión e incidentes involucrando armas.
Ofensores de nivel cinco sólo serán considerados para participar si han tenido pocas intervenciones en el pasado.
Aquellos que participen en el programa voluntario —el cual puede atender de 75 a 90 estudiantes — tendrán que primero pasar por una sesión de orientación junto con sus padres y además firmar un contrato accediendo a las reglas, incluyendo reglas de asistencia y vestimenta.
Para Morado, hacer que los estudiantes se vistan de cierta manera apoyará al ambiente educativo y ayudará a que no haya problemas entre estudiantes de distintas áreas de la ciudad.
El desarrollo de carácter también será clave, y se usaran “Los Siete Hábitos de Adolescentes Altamente Efectivos”.
Los estudiantes que sigan las reglas, prosperen y demuestran mejor comportamiento podrán tener suspensiones reducidas y regresar a sus escuelas más pronto.
El programa le costará más de 400 mil dólares al distrito por cinco maestros certificados, un consejero, un monitor de comportamiento, tutoría y materiales.
Esfuerzos anteriores
Esta no es la primera vez que TUSD trata una alternativa a la suspensión escolar.
Por varios años, el programa de Habilidades de Vida ha sido una opción, pero se ha considerado “relativamente menor”, señaló Morado.
A diferencia de Habilidades de Vida, el nuevo programa será un esfuerzo concentrado para llegar a fondo. Ofrecerá servicios de manera interna cuando sea posible o referirá a los estudiantes y sus familias a asistencia externa.
Un ambiente educativo más comprensivo también le ayudará a los estudiantes a mantenerse más involucrados con la escuela al mismo tiempo que examinan sus problemas personales.
En Habilidades de Vida, los estudiantes trabajan de manera independiente. Se les asignaban unidades de trabaja que debían completar con un maestro designado a supervisarlos.
Bajo DAEP, un maestro se reuniría con la escuela del estudiante para averiguar que es lo que están aprendiendo y lo incorporaría a planes de lecciones personalizados que son administrados a la clase en conjunto.
Cuando los estudiantes regresan a su escuela, la calificación obtenida en DAEP sería parte de la evaluación final del estudiante.
El programa también incluye componentes de seguimiento una vez que los estudiantes han regresado a sus escuelas después de pasar 20, 30 o 45 días en DAEP. El programa se llevará a cabo en Project More y el Centro de Educación Suroeste.
Programa opcional
Al igual que Habilidades de Vida, DAEP es opcional, pero Morado cree que pocos padres ignorarán la oportunidad.
“Los padres pueden dejar a sus hijos en casa pero pienso que eso ocurrirá muy poco, ya que cuando la elección es entre tener a un adolescente en casa o que continúe con su educación, creemos que la mayoría de los padres elegirán mantener a su hijo educado”, comentó.
Morado agregó que los estudiantes suspendidos por 30 días a menudo se encuentran más atrasados en su trabajo escolar. Además, típicamente les falta apoyo social-emocional durante su suspensión, dijo.
“Lo que estamos tratando de hacer es lograr más paridad y enfrentar el problema de desproporcionalidad en la disciplina”, dijo Morado. “La única manera que podemos hacer eso es por medio de relaciones y entendimiento”.
Durante el año escolar 2013-14, Habilidades de Vida atendió a 43 estudiantes de preparatoria, de los cuales el 60 por ciento eran hispanos.
Otros 42 estudiantes fueron referidos al programa pero no fueron colocados. En vez de eso, fueron referidos a teleaprendizaje o no pudieron asistir por falta de transporte, encarcelamiento o participación en un programa de rehabilitación . Otros prefirieron entrar a una escuela chárter.
La tendencia de que aproximadamente el 60 por ciento de los estudiantes en el programa de Habilidades de Vida sean hispanos se ha mantenido cada año escolar desde el 2005.
Sunnysife, el segundo distrito escolar más grande en Tucsón, también cuenta con un programa alternativo a la suspensión. Dejó de operar por falta de presupuesto pero recientemente ha regresado.
Cuando dejó de operar, 63 estudiantes de Sunnyside cumplieron con suspensiones largas fuera de la escuela — 40 de ellos no regresaron.
El programa de Sunnyside también le da prioridad al apoyo social-emocional.
Cada año en todo el país, un numero significante de estudiantes falta a clases debido a una suspensión o expulsión.
Estudiantes minoritarios y aquellos con discapacidades son afectados desproporcionadamente, según los departamentos estadounidenses de Educación y de Justicia.
Un estudiante suspendido es menos probable de graduarse a tiempo y más probable de ser suspendido nuevamente, de repetir el año, de abandonar la escuela y de terminar en el sistema judicial juvenil, según estudios.
Se recomienda que los estudiantes que necesiten ser suspendidos — aunque sea por un período corto — tengan acceso a programas alternativos que ofrezcan instrucción académica comparable a la que reciben sus otros compañeros.
La semana pasada, el superintendente de TUSD, H.T. Sánchez, viajó a la Casa Blanca para aprender sobre las nuevas investigaciones relacionadas con el predominio e impacto de las prácticas de disciplina escolar y buscar estrategias efectivas para mejorar el ambiente escolar.

