Los que ya somos adultos solemos recurrir al pasado de vez en cuando para recordar momentos y placeres memorables para compararlos con los que vivimos en la actualidad. Por ejemplo, en cuestión de cine, la infancia de cada quien tuvo experiencias inolvidables que fueron conversación frecuente entre amigos y fueron referencia por años para describir una sensación en particular.
Child’s Play (Don Mancini, 1988), bautizada en México como Chucky, el muñeco diabólico, y la joyita infantil Toy Story (John Lasseter, 1995), son ejemplos de lo anterior, pues fueron, cada una por su lado, fuente de terrores nocturnos y de alegrías plenas para la generación que les tocó entretener.
Todo individuo que tuvo entre 8 y 13 años en la época en la que apareció el mencionado muñeco lo colocan como el origen más importante de sus pesadillas y como una referencia inmediata de la película que aterrorizó por años sus noches de insomnio.
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Por otra parte, la famosa cinta de los juguetes que cobran vida cada que los humanos dejan de verlos, ha acompañado por más de 20 años las fantasías de los ahora adultos quienes, llenos de nostalgia, acuden al cine para ver la entrega en turno para suspirar llenos de nostalgia por la niñez perdida.
Creada por Don Mancini, la saga de Chucky consta de 7 cintas: Child’s Play (1995), 2 (1990), y 3 (1991), Bride of Chucky (1998), Seed of Chucky (2004), Curse of Chucky (2013) y Cult of Chucky (2017), las cuales han mantenido el culto necesario entre sus seguidores como para mantener al personaje vivito y coleando.
Con todo y que el muñeco diabólico no ha dejado de estar vigente, Child’s Play (Lars Kleverg, 2019) retoma la historia desde el inicio en un remake que se siente un poco innecesario y que se toma varias libertades en su intención de relanzar la popular saga.
La cinta está protagonizada por Aubrey Plaza, quien toma el rol de la joven madre que le obsequia un regalo de cumpleaños a su hijo Andy (Gabriel Bateman), el cual muy pronto se convertirá en la peor pesadilla de ambos.
La trama está muy actualizada en varios aspectos notables: el muñeco posee una tecnología avanzada, Andy es mayor que en la original y el terror está bastante más subido de tono. Por cierto, llama la atención que la voz del muñeco asesino la hace nada más y nada menos que el mismísimo Mark Hamill.
Por otro lado, Toy Story 4 (John Cooley, 2019) continúa las aventuras de Woody (Tom Hanks), Buzz (Tim Allen) y Jessie (Joan Cusak), quienes junto al resto de sus amigos (Rex, Mr., y Mrs. Potato, Barbie, Slinky, Ham y otros personajes nuevos) pasarán una serie de peligros en su más reciente misión de rescate del juguete en turno.
En este, su más reciente capítulo, la pandilla de juguetes se embarca junto con Bonnie (Madeleine McGraw) y un nuevo personaje llamado Forky (Tony Hale) en una aventura llena de riesgos e interesantes encuentros, los cuales incluirán viejos conocidos, como Bo Beep (Annie Pots) y otros de nueva aparición, como Gabby Gabby (Chistina Hendricks), Bunny (Jordan Peele) y sobre todo Duke Caboom (Keanu Reeves).
Los sucesos que vivirán harán que Woody y compañía reflexionen sobre la naturaleza de la vida que tiene un juguete como ellos, hecho que los hará valorar su existencia como nunca antes.
Completan el elenco un grupo de figuras bastante conocidas: Mel Brooks, Patricia Arquette, Jay Hernández, Betty White, Bonnie Hunt, Carl Weathers, Bill Hader, Timothy Dalton, entre otros.
Hasta la próxima.

