Las escamas de este dragón en construcción que forma parte de Lights of the World están hechas de platos y piezas chinas.
Por Angela Pittenger
La Estrella de Tucsón
Más de 20 mil platos blancos con azul se convierten en las escamas de un dragón chino de 200 pies cuando un hombre las une meticulosamente.
Su cabeza está hecha de vasos, tazones y cucharas soperas, todas con el mismo patrón en blanco y azul. Cada pieza es colocada a mano por la misma persona.
Ya terminado, brilla con las luces azules atadas al marco de metal.
El dragón es una de las 47 obras presentadas en Lights of the World (Luces del Mundo), un festival de luces y linternas que exalta diferentes culturas y que llegó por primera vez a Tucsón y el 8 de noviembre en el estacionamiento este del Kino Sports Complex.
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Todas las obras están iluminadas y tienen un tamaño que fluctúa entre los 18 y 60 pies (entre 5 y 18 metros).
Hay túneles para atravesar caminando, un enorme tiranosaurio rex hecho de botellas de agua recicladas, un estegosaurio hecho de latas de aluminio, medusas brillantes, un árbol de Navidad gigante, jirafas, la Estatua de la Libertad, la Torre Eiffel y mucho más.
Más de 6 millones de luces LED hacen del festival un espectáculo mágico.
La construcción tomó cerca de 45 días, y cada obra es hecha a mano por 40 personas que vienen de China, dice Jay Velez, copropietaria de CHB Entertainment, una compañía de Arizona que produce eventos.
También incluye 15 atracciones mecánicas, espectáculos chinos de acrobacia, un espectáculo en vivo con un león marino, una mantarraya, venta de artesanías y área de comida con auténtica comida china y norteamericana.
Los espectáculos y los juegos mecánicos están incluidos en el precio de admisión, de 24.99 dólares. La comida y las artesanías se venden aparte.
“Estamos tratando de hacerlo de manera que todos puedan ir”, dijo Velez. “Es para todo mundo, desde jubilados a chicos”.
Hay exhibiciones interactivas, también, dice Kathleen Bollig, esposa de Velez y copropietaria del negocio.
“Los niños pueden tocar el tambor coreano, hay recortes para fotos y bicicletas eléctricas para pedalear, y entre más duro le des, más alto se prenden las luces”, dice Bollig.
El festival también tiene un gran componente comunitario. Si compras los boletos en Ace Hardware, una porción de las ganancias irá en beneficio de Sabbar Shrine Center. Los Shriners Hospitals for Children (Hospitales Shriners para Niños) ofrecen atención especializada para niños sin importar si pueden pagarla o no. Girl Scouts, Boy Scouts y 4-H estarán involucrados y también habrá una campaña para los Ministerios Gap.
“De verdad queremos que sea un evento comunitario para Tucsón”, dice Velez.

