Desde que Edgar Rice Burroughs le dio vida al Hombre Mono en la novela Tarzan of The Apes (1912), el también llamado Rey de la Selva ha sido uno de esos carismáticos héroes que han recorrido el mundo con una aceptación envidiable, conquistando de inmediato huestes de fieles seguidores a grado tal que su adaptación al cine (en 1918) se convirtió en todo un éxito de taquilla, al convertirse en la primera cinta en cruzar la barrera del millón de dólares en recaudación.
Sus aventuras, por su parte, han tenido audiencias y vehículos de transmisión tan variados como sorprendentes, dejándose ver en caricaturas, programas de radio y tv, comics y películas, y no sólo en tramas para niños, sino también para audiencias adultas. Eso sí: renglón aparte merecen la versión erótica protagonizada por la sensual Bo Derek, y las pornos, que dejan por los suelos a la historia original.
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Aunque la serie Tarzán es su saga más celebrada, la mayoría de las obras de este escritor, nacido en Encino, California, se ubican dentro de un género fantástico bastante peculiar, del tipo que involucran otros mundos, siendo precisamente de una de estas historias "A Princess of Mars", de donde surge la cinta que reseñaremos esta semana: "John Carter" (Andrew Stanton, 2011).
Dirigida por Andrew Stanton ("WALL-E", "Finding Nemo"), esta cinta es la primera de la compañía Pixar que mezcla acción real y animación por computadora, lo cual ya de por sí significa un logro en la historia de esta productora, pero no sólo por eso, sino por haber sido la que finalmente consiguió materializar un proyecto que desde 1935 habían manoseado otras productoras como la Warner Bros., o cineastas como John McTiernan, Robert Rodríguez o Jon Favreau, y hasta protagonistas de la calaña de (con perdón de usted) Tom Cruise.
La cinta está basada en la primera entrega de la llamada "Serie de Barsoom" (del propio Burroughs), en donde un veterano de la Guerra Civil llamado John Carter (Taylor Kitsch), mientras escapa de un grupo de apaches en el desierto de Arizona, se introduce en una cueva para protegerse, siendo ahí donde se pone en contacto con un extraño hechizo que lo traslada inexplicablemente al planeta Marte.
De improviso y sin entender lo que le está ocurriendo, Carter se ve prisionero de un ejército de bárbaros que tienen a ese mundo desolado, mismos de los que logra escapar milagrosamente. Es después de eso que conoce a la bella princesa Dejah Thoris (Lyn Collins), quien lo ve como la última esperanza en su guerra contra el terrible y poderoso ejército de marcianos.
Hay tal vez un par de lugares comunes con respecto a esta cinta que no estaría de más mencionar, por ejemplo, que ésta es una de esas películas que vale la pena ver en 3D, y segundo, que será este papel el que le otorgará a Taylor Kitsch un estatus de estrella, por encima de lo que consiga con su trabajo en "Battleship".
El excelente reparto se completa con Willem Dafoe (el guerrero Tars Tarkas), Thomas Haden Church (Hajus), Samantha Morton (Sola), Dominic West (Sab Than), Polly Walker (Sarkoja), James Purefoy (Kantos Kan), Mark Strong (Matai Shang), Ciarán Hinds (Tardos Mors) y Daryl Sabara (Edgar Rice Burroughs). Hasta la próxima semana.

