Hecha expresamente para conmover a las audiencias sentimentales, "La Misma Luna" (Patricia Riggen, 2007) seguramente va a encontrar más seguidores en el público hispano (más en el mexicano) en ambos lados de la frontera, sobre todo en aquéllos que de alguna manera han vivido de cerca la experiencia de la inmigración hacia Estados Unidos de Norteamérica.
Con un elenco que incluye a Kate del Castillo, Eugenio Derbez, Adrián Alonso (quien se hizo popular como hijo de Antonio Banderas en "The Legend of Zorro") y la belleza azteca Maya Zapata, la cinta tiene como estela de recomendación el haber recibido una fuerte y larga ovación en el Festival de Sundance.
Además cuenta con el padrinazgo de The Wenstein Company, empresa fundada por los hermanos Wenstein, quienes además de establecer a Miramax como una fuente de obras con sello de calidad y cierto tono de independencia, siguen buscando mercados que el resto de las productoras (o distribuidoras) sólo miran de soslayo.
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"La Misma Luna" es una cinta que cuenta su historia a partir de dos perspectivas: la de una madre sacrificada y la de su valiente hijo de 9 años. Cada una tendrá sus momentos agrios y dulces, aunque serán los primeros los que predominarán hasta que la unión se consume, pero antes de eso, ambos tendrán que pasar por varias pruebas, guiado cada uno por su propia motivación.
Rosario (Kate del Castillo) es una mujer que, por buscar un mejor futuro para ella y su hijo, decide cruzar la frontera para trabajar como empleada de limpieza en Los Angeles. Carlitos (Adrián Alonso) es un niño de 9 años que sufre la ausencia de su madre y que decide ir a buscarla a Estados Unidos.
Lo primero que tiene que hacer Carlitos es conseguirse un medio de transporte para llegar a su objetivo, así que se hacen los arreglos correspondientes para conseguirle un lugar en una Minivan conducida por dos estudiantes méxico-americanos, mismos que lo pasarán al otro lado.
Pero el destino no le facilitará a Carlitos lograr su meta, por lo que pronto se verá separado de estos primeros acompañantes; es así que su aventura en territorio americano da inicio. La barrera del idioma, un País desconocido y personajes indiferentes o peligrosos, serán sólo algunas de las complicaciones a las que se tendrá que enfrentar.
Por otro lado Rosario, quien no está enterada de la odisea que experimenta su hijo, tiene sus propias preocupaciones, entre la cuales está el casarse con un chicano de nombre Paco, esperando con ello obtener las ventajas de la famosa green card, mientras por otro lado es maltratada constantemente por su empleador (un americano blanco, por cierto).
Volviendo a la jornada de Carlitos, es ahí donde el espectador podrá ver en acción a uno de los imanes de la película: Eugenio Derbez, el cual personifica a Enrique, un aparentemente duro pero en el fondo bonachón ilegal que, aunque al principio ve en el infante un estorbo en su propio camino, pronto comienza a tomarle cariño, sumándose incluso a la misión de encontrar a la madre de su pequeño acompañante.
Otro imán para el público hispano en ambos lados de la frontera será la presencia de varias figuras reconocidas, entre las que sobresalen Ernesto D'Alessio, Carmen Salinas, María Rojo, la ya consagrada en el público americano América Ferrara (Ugly Bety) y el popularísimo grupo norteño Los Tigres del Norte. Estos últimos, aunque sólo aparecen en un breve cameo, son muestra del interés de los productores y del director por incluir todo tipo de ingredientes que garanticen la buena recepción del trabajo.
La cinta, afortunadamente, tiene un buen nivel de producción, y el guión (hay que decirlo) supo construir inteligentemente un melodrama efectivo con un final climático, por lo que no se debe extrañar si un par de lágrimas ruedan por sus mejillas en varios momentos de la película.
Búsquela cuidadosamente en algún cine cercano a usted, se la recomiendo, así como también le recomiendo llevar su buena dotación de kleenex. Hasta la próxima. Cortesía: Twentieth Century Fox

