MALIBU, Ca.– La casa de ensueño de Barbie en la zona costera de Malibú, es ya una realidad.
En la víspera de su cumpleaños número 50 el decorador de interiores Jonathan Adler ha trabajado en una casa de 3 mil 500 pies cuadrados con vista al Océano Pacífico para que luciera como el extravagante hogar que la muñeca rubia tendría.
Adler dijo que adornar la casa le tomó seis meses de planificación y unas pocas semanas adicionales para instalar todo lo que tenía en su mente.
"Barbie fue una clienta maravillosa porque no existe como una persona", dijo Adler. "Ella existe como una fantasía y es el cliente perfecto porque siempre está feliz y es divertida y ama todo. Yo me pregunté '¿cómo viviría Barbie?' Lo que se me ocurrió es que Barbie tendría una casa glamorosa, coqueta, chic, llena de color y alegre — pero igualmente funcional".
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Adler decoró el cuarto de Barbie completamente rosado, de pared a pared, y destacó su inicial. El clóset está repleto con 50 pares de zapatos rosados mientras que la cocina está surtida con ingredientes para hacer pasteles. Un museo dentro del inmueble muestra 25 muñecas clásicas. ¿Y que hay en el garaje? Un auto marca Volkswagen New Beetle, por supuesto en color rosa también, con un tocador que sale de su cajuela gracias a un pequeño motor integrado.
"Yo creo que esta es realmente la casa de ensueño de Barbie porque el escenario es tan increíblemente maravilloso y etéreo", expresó Adler. "Estamos asentados sobre una colina de Malibú con vista al océano. Es un lugar que cumple las fantasías de cualquiera. Fue difícil encontrar la casa para celebrar el cumpleaños 50 de Barbie porque tenía que ser la máxima casa de Malibú, y creo que la encontramos".
¿...Y de quién es hija Barbie?
Su "acta de nacimiento" dice que su nombre real es Barbara Millicent Roberts, y que nació un 9 de marzo de 1959 en Willows, Wisconsin. Ahí se asienta también que sus padres son Ruth y Elliot Handler, unos prominentes empresarios de Los Angeles.
Sin embargo, como ocurre a menudo con las grandes celebridades, en la vida de Barbie hay algunos secretos que contrastan con el universo rosa que la ha rodeado durante sus 50 años de existencia.
El más escandaloso tiene que ver con sus orígenes familiares y la manera en la que fue concebida. Porque, mientras Ruth Handler sostuvo hasta el día de su muerte, en 2002, que era su verdadera y única madre, hay quienes aseguran que la muñeca fue producto de una fantasía sexual masculina.
Aunque para probarlo no es posible recurrir a una prueba de ADN, el periodista Jerry Oppenheimer documenta esa versión en el libro Toy Monster: The Big Bad World of Mattel (Monstruo de Juguete: El Mundo Malo de Mattel), que lanzó el mes pasado en Estados Unidos.
En el texto, el escritor ofrece varios testimonios que señalan como su "papá" a Jack Ryan, un notable ingeniero en electrónica y administrador industrial que trabajó en Mattel por muchos años.
De acuerdo con su "biografía oficial", Barbie fue concebida en la imaginación de Ruth Handler cuando se dio cuenta de que a su hija, Barbara, le gustaba mucho jugar con muñecas de cartón y anatomía femenina, a las que podía vestir con ropita de papel.
Sin embargo, cuando planteó la idea de crear un juguete tridimensional con esas características, sus colaboradores en Mattel no lo creyeron viable.
Pero un día la suerte le sonrió, y durante un viaje por Europa, Handler descubrió en la vitrina de una tienda alemana a "su hija" soñada... o casi.
Se trataba de una versión en juguete de Bild-Lilly, personaje de una tira cómica del diario Bild-Zeitung, muy exitosa entre el público masculino porque exudaba sensualidad con su figura curvilínea y actitud provocativa.
Sin dudarlo, Ruth la llevó a Estados Unidos... y cayó en manos de Jack Ryan, cuyo talento era equiparable con su afición por las mujeres y el sexo.
De acuerdo con la investigación de Oppenheimer, Ryan fue quien dotó a Barbie de su característica anatomía: muy alta (29.2 centímetros), cintura estrechísima (8.3 cms.), piernas largas, cadera amplia (15 cms.) y senos generosos (12.7 cms.).
Y es que, si fuera humana, sería una chica muy del estilo de Pamela Anderson en su mejor época, con 1.82 metros, 99 centímetros de busto, 48 de cintura y 83 de cadera. De hecho, sus amantes (que eran muchas y, a menudo, prostitutas) solían tener esas cualidades. Una de ellas fue Gwen Florea, quien prestó su voz a la primera Barbie parlante, a finales de los 60.
Pero los "papis" de Barbie nunca se llevaron bien. Por eso, sostiene Oppenheimer, aunque Jack Ryan es el único que tiene registradas en Estados Unidos patentes relacionadas con la muñeca, Ruth Handler se encargó de prácticamente desaparecerlo de la historia familiar de la muñeca.
El único mérito que le reconoció fue haber diseñado los aspectos técnicos del juguete, particularmente el "el twist and turn"; es decir, la capacidad de flexionar rodillas y brazos, así como de girar la cadera.
La batalla entre los dos fue tremenda durante años, y para cualquier hija habría resultado devastador ser testigo de ella. Por fortuna, Barbie es de plástico, y quizá por eso siempre ha sido una chica tan cool, positiva, emprendedora y feliz.
De otro modo, seguramente le habría afectado mucho enterarse de la encarnizada batalla, personal y legal, entre Ryan y Handler, quienes en lo único que se pusieron de acuerdo fue en ocultar la existencia de Bild-Lilly y en la apariencia física de Barbie.
Al final, la ganadora fue su "mamá", pues todos dan por verdadera y absoluta la historia del nacimiento de su famosa y lucrativa "hija". En cuanto a su "papá"... bueno, acabó disparando (con mucho esfuerzo, pues tenía medio cuerpo paralizado tras un derrame cerebral) una pistola calibre .45 en la boca.

