Cuando Daniel Hernández, hijo, tenía unos 10 años de edad, lo entrevistó KUAT, en el Canal 6 de televisión, sobre las clases bilingües de su escuela Liberty Elementary, ubicada en el lado Sur de la ciudad. El chico estaba tranquilo y habló con un tono mesurado, comentó su padre Daniel Hernández.
Estas y otras características han definitivamente marcado a Hernández de 20 años de edad, quien surgió como un héroe en la balacera de la representante demócrata de los Estados Unidos, Gabrielle Giffords, acontecimiento del 8 de Enero. A Hernández, quien recientemente había empezado a ser parte del equipo de Giffords como un aprendiz justo días antes del tiroteo, se le acredita con haber ayudado a salvarle la vida a la congresista.
Confiado en el entrenamiento que recibió en Sunnyside High School como ayudante de enfermería, Hernández detuvo el flujo de sangre de la cabeza de Giffords. Y él permaneció con la congresista de 40 años de edad mientras los paramédicos la llevaron de emergencia al Centro Médico de University of Arizona. En una fotografía publicada por un sin número de periódicos de todo el mundo, se le puede ver a él caminando al lado de la camilla que llevaba a Giffords y sosteniéndole la mano.
People are also reading…
Además, Hernández es la cara del latino en Arizona, el estado que nos ha dado la ley SB 1070 y que está tratando de eliminar los Estudios Méxicoamericanos en Tucson Unified School District.
El hecho que él haya actuado con rapidez, pausadamente y de una forma tranquila no sorprendió para nada a su familia.
"Siempre le tratamos de inculcar a él que ayudara a su comunidad y que tratara de hacer lo mejor posible", dijo el padre de Hernández de 62 años de edad.
Un día después de que el Presidente Obama alabara al estudiante de ciencias políticas de U of A como un héroe, un título que Hernández ya había rechazado, pude hablar brevemente con la familia de Hernández: su padre, su madre Consuelo Quiñónez Hernández, de 52 años de edad, y sus hermanas Consuelo de 19, y Alma de 17.
Sus jóvenes hermanas a veces le hacen burla a su hermano por ser tan serio y un ratón de biblioteca.
"A veces me enoja que él sea tan calmado", explica Alma, quien estudia en Pima Community College el programa de asistente de enfermería.
La familia de Hernández se siente muy orgullosa de él por haberse quedado al lado de la congresista.
"Es muy agradable saber que la gente lo admira", confesó Consuelo, estudiante de primer año en U of A y quien tiene planes para cursar una carrera en la medicina.
Hernández, quien cumplirá 21 años el 25 de Enero, nació en Tucsón. Su padre es de Van Nuys, California y su madre de Nogales, Sonora.
Además Hernández, según su perfil en Facebook, está involucrado en la Comisión sobre Homosexualidad, Bisexualidad y Transexualidad de Tucsón.
Desde niño siempre tuvo un gran apetito por la lectura y un vocabulario que sorprendía a sus padres.
Hernández creció hablando inglés y español en su hogar cerca de East Irvington Road y South 15th Avenue. Asistió a Apollo Middle School y después a Sunnyside High School, donde fue un estudiante sobresaliente en el programa de Certificación como Asistente de Enfermería y un miembro de Health Occupation Students of America (HOSA, por sus siglas) de Estados Unidos. Se graduó en el 2008.
Cathy Monroe, una enfermera quien ha enseñado durante 19 años y quien también enseñó a Consuelo y Alma, comentó que Hernández es una persona madura y que está muy motivado a triunfar.
"Él cuenta con ese impulso interno para aprender", expresó.
Como miembro de HOSA, Hernández participó en competencias tanto estatales como nacionales, preparándose muy rigurosamente en diferentes categorías, añadió Monroe.
"Él se siente muy seguro de sí mismo", agregó.
Y eso lo podemos ver bien al hablar con Hernández o al verlo en la ceremonia conmemorativa en McKale Center que se llevó a cabo el 12 de Enero, cuando se dirigió a una multitud presente, con otros millones de personas viéndolo por televisión.
Mientras que los estudiantes de U of A regresaron a clases el Jueves de la semana pasada, Hernández no lo hizo. Dijo que probablemente pronto.
También volverá a la oficina de Giffords para continuar con su trabajo como aprendiz. Él es un fiel creyente del servicio al público y de utilizar al gobierno para mejorar la vida de la gente.
Ese es su compromiso.
Contacta a Ernesto "Neto" Portillo Jr. al netopjr@azstarnet.com o al 520-573-4187.

