Una adolescente en Phoenix estaba navegando en la Red hace unos días y se topó con una historia sorprendente.
Temblando, ella le envió un correo electrónico a un extraño.
"Hola, me llamo María Virginia Montaño", así comenzó ella su mensaje a Ariel Barrera.
La chica de 17 años escribió que ella y sus hermanos habían sido abandonados y separados, como los niños sobre los que ella leyó en un artículo mío publicado el verano pasado acerca de Barrera.
Ese texto les presentó a los lectores de La Estrella de Tucsón y del Arizona Daily Star la historia de los cuatro hermanos nacidos en Phoenix que están en Sonora, tres en un orfanato y una con una familia. Barrera se había hecho amigo de los niños durante el tiempo que trabajó como voluntario y tenía la esperanza de reunirlos con familiares en Arizona.
People are also reading…
"Pensé que quizá, tal vez ellos son mis hermanos y hermanas… ¡Por favor, comuníquese conmigo tan pronto como le sea posible!", continuó el correo electrónico de María Virginia.
Barrera ahora está en Puerto Rico. Se quedó muy sorprendido con el menaje electrónico.
"Estas son palabras mayores", dijo la semana pasada vía telefónica desde San Juan. "Dios ha dado respuesta a mis oraciones".
Barrera se ha estado comunicando con María Virginia, y también con su tía y tío, con quienes ella vive desde el año 2001.
Ahora, Barrera y la familia radicada en Phoenix han intercambiado fotografías de los niños que están en el orfanato de Ciudad Obregón.
Barrera, de 28 años de edad, está seguro de que los hermanos perdidos de María Virginia son los mismos niños con los que él se comprometió a ayudarlos.
"Para mí ellos son familia", indicó Barrera, estudiante graduado en el 2001 de Sunnyside High School. "Adoro a estos niños".
En el 2001 Barrera visitó por primera vez el orfanato Casa Hogar María R. Atkinson. En sus visitas subsecuentes, la relación con los niños se hizo más estrecha.
Fue durante una larga visita el año pasado, cuando él conoció a los niños - Marie Helen Montaño, de 16 años de edad; Luis Escorsia Jr., de 13 años; y Griscelda Escorsia, de 11 años. Karina, la cuarta hermana de 14 años de edad, vive con una familia de Obregón. Los niños nacieron en Arizona pero su madre, nacida en Oregon, Estados Unidos, los dejó con amigos en Obregón, Sonora, y nunca más regresó.
Barrera obtuvo copias de las actas de nacimiento de Arizona de los niños y se dirigió al Servicio de Protección del Menor en Arizona, así como al Consulado estadounidense en Hermosillo, Sonora, para que lo ayudaran a localizar a la familia. Él recibió pistas y sugerencias después del artículo del mes de Julio del año pasado, el cual relata su búsqueda para reunir a la familia.
Pero conforme el tiempo pasaba, "las puertas se comenzaban a cerrar por todos lados", narró.
"Es ahí donde me sentí sin esperanza en mi fuerza otorgada por Dios", me confió Barrera.
En Octubre, él salió de Tucsón para irse a Puerto Rico, donde viven su hermana y el esposo de ella. Dejó preguntas y oraciones para sus jóvenes amigos.
"Había hecho todo lo que estaba en mis manos hacer".
En Phoenix, Nicole Johnson y Julián Montaño han criado a su sobrina María Virginia desde el 2001. Ella es la hija de la hermana de él, Virginia Marie Montaño.
Julián y su esposa a veces cuidaron a los hermanos de María Virginia cuando estaban más chicos, antes de que fueran abandonados.
El mayor de ellos, Anthony, ahora de 19 años, también fue abandonado, quizá en Hermosillo. No se sabe de su paradero.
María Virginia le dice a Nicole Johnson, mamá.
"Yo crié a María. Yo he visto el dolor con el que ella ha vivido", dijo Johnson.
La noche que María Virginia estaba en el Internet, ella había buscado en Google el nombre de su madre, algo que había hecho en ocasiones anteriores. Esta vez ella encontró el artículo que se publicó el 25 de Julio en el Arizona Daily Star.
"Ella comenzó a llorar", explicó Johnson. ¡Los hermanos de María estaban vivos!
En un segundo mensaje a Barrera, María Virginia le escribió más detalles sobre su familia que no aparecían en el artículo del periódico. Esto fue lo que convenció a Barrera de que María era la hermana mayor de los cuatro niños a quienes él había prometido un dulce hogar.
Johnson y Montaño también están seguros de esto.
"No me cabe la menor duda", dijo Johnson.
Barrera, la familia de Phoenix y el director del orfanato sonorense dialogan sobre cómo y cuándo reunir a María Virginia con cuatro de sus cinco hermanos hermanos (recordemos que el paradero de Anthony es aún desconocido). Hay un psicólogo en Obregón quien aconsejará a los niños sobre la reunión, indicó Barrera.
"Esto no se puede apresurar", agregó.
Johnson dijo que su familia, la cual también incluye a sus dos hijos con el tío de María Virginia, están planeando regresar a los niños de Sonora a Phoenix.
"Los voy a traer aquí y permitirles una oportunidad mejor", prometió Nicole Johnson.
Contacta a Ernesto Portillo Jr. en netopjr@azstarnet.com o al teléfono (520) 573-4187.

