Pedro Infante armó un escándalo cuando vino a El Casino Ballroom en 1953, tal que algunos no lo han olvidado.
"Era un alboroto tan grande que entrabas tú a una tienda aquí en la (calle) Congress y estaba llena. Toda la gente estaba comprando traje y ropa para ir a la fiesta de Pedro Infante. Era increíble, toda la gente con el mismo tema", recordó Alicia Loustaunau ahora que El Casino está cumpliendo sus 60 años de existencia.
"El evento pues fue un éxito grandísimo, mucha gente encantada de la vida, queriéndolo desvestir para tener recuerdos de él", comentó. Alicia Loustaunau en ese entonces frecuentaba El Casino por su parte, pero años después se casó con Adolfo C. Loustaunau, uno de los fundadores del local.
Su esposo junto con dos amigos, Benjamín Jacobs y Ramón Siqueiros, todos ya fallecidos, fundaron El Casino en 1947 y su aniversario de fundación se celebrará este fin de semana.
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Una gama de grandes artistas como María Félix, Lola Beltrán, Javier Solís y María Victoria se presentaron en El Casino así como las orquestas de Harry James, Tex Beneke, Duke Ellington y Count Basie, por nombrar algunos.
"Fue el salón más grande que existió, el mejor piso que hubo", comentó Alicia Loustaunau de El Casino con su famoso suelo de madera de arce, que gusta a muchos para bailar.
Aparte de ser el sitio donde se escuchaba toda clase de música, también era el lugar donde la comunidad hispana celebraba aniversarios, matrimonios y con el tiempo las quinceañeras, cuando estas tomaron fuerza en Tucsón a finales de la década de los años cincuenta.
Los tres amigos construyeron su propio club ya que el mejor salón de la época estaba situado a distancia. "Venía la gente de todas partes a los bailes al Wetmore's", dijo del local que quedaba en la zona de Tucson Mall. "Era una parte muy lejos de Tucsón, como quien dice, estaba fuera de la ciudad", explicó.
"Para juntar los fondos en aquel tiempo, empezaron por vender hot dogs en diferentes puestos de fiestas, y me imagino que cervezas también", comentó Alicia Loustaunau.
Lo primero que lograron abrir fue el bar del local. Con el tiempo éste se empezó a abrir a la una de la tarde hasta más allá de la una de la mañana, para atender a los que se quedaban a bailar al terminar los conciertos. "Todavía tengo el primer cheque que les dieron cuando abrió la barra", recordó.
Con el tiempo, el local desarrolló una clientela más allá de las amistades y adquirió un lugar importante y especial en la comunidad latina.
Pero en 1968, Adolfo C. Loustaunau y Jacobs, los dos fundadores que aún estaban vivos en ese entonces, acordaron vender El Casino al Latin American Social Club luego de un desagradable acontecimiento. Un hijo de Adolfo, quien tocaba tambores para acompañar a las diferentes orquestas que se presentaban, falleció a los 26 años.
"Para Adolfo fue muy duro estar en El Casino y fue cuando decidió que lo vendería. Adolfo no quiso seguir en El Casino, hasta se fue de aquí de Tucsón porque para él era mucha tristeza", comentó su esposa.
Ya bajo nuevos propietarios El Casino comenzó una etapa de decline. Problemas económicos del Latin American Social Club impidieron la reparación de una porción del techo que fue derrumbada por una tormenta en 1991.
"Cuando se les voló el techo, se echó a perder el piso, nunca lo cuidaron ni nada. Ellos lloraban nomás de ver lo que había pasado con algo que ellos cuidaban como una joya, una joya muy preciada", comentó Alicia Loustaunau sobre los fundadores.
El Casino cambió su mesa directiva al año siguiente con el objetivo de rescatar el local de las deudas heredadas de la junta directiva anterior. Antes de tomar el puesto como presidente, Edward López era un auditor en el United States Postal Service, puesto que le ayudó a rescatar El Casino de este profundo problema económico.
Durante ocho años las puertas del Casino se cerraron. Sólo se realizaban eventos en el local adyacente en el Latin American Social Club, por medio del que se recaudó dinero para pagar 177 mil 980 dólares de deuda. Cuando llegó el 2000, el nuevo grupo directivo había logrado pagar la suma, arreglar el techo y reabrir el local.
A pesar de las dificultades, López está contento del trayecto que han avanzado. "El Casino está cumpliendo 60 años y el Latin American Social Club 75. Hay pocos negocios, clubes o instalaciones que llegan a los 75 años, entonces estamos orgullosos de esto y yo he podido ayudar a que continúe durante los últimos 15 años", comentó.
Pero agregó que aún les falta camino por recorrer. Hay una diferencia notoria entre las reparaciones y las partes originales de El Casino, y hay nuevos planes de remodelación que le darán un nuevo resplandor al salón.
López está pidiendo donaciones a la comunidad durante el aniversario para poder llevar a cabo la visión que ha tenido desde que comenzó como presidente.
"Yo quiero tratar de revivir el viejo casino en su totalidad, para que podamos tener más para las generaciones por venir". Y con nuevos esfuerzos y la ayuda de la comunidad, López está seguro de una cosa: "El Casino se va a volver un ícono otra vez", concluyó.
Eventos del aniversario número 60 de El Casino Ballroom.
Conciertos:
» Jonny Martínez y Grupo Bravo – Cumbia
» Los DesesperadoZ – Tejano
» Artistas locales
» Cuándo: 16 de noviembre de 7 p.m. a 1 a.m. y el 17 de 1 a 11 p.m.
» Dónde: East 26th Street con South Second Avenue.
» Costo: 16 dólares
» Información: 623-1865 o www.elcasinoballroom.org

