NOGALES, Sonora.- Dos populares destinos turísticos para comer en esta ciudad fronteriza, El Cid y Restaurante Elvira, han desaparecido — víctimas del descenso en turismo.
Un tercer restaurante famoso, La Roca, está reduciendo sus precios, con la esperanza de atraer a los clientes para que crucen la frontera.
Ellos, al igual que muchos comerciantes, están tambaleándose mientras la agria economía y la violencia relacionada con drogas se han aunado para mantener alejados a los turistas.
"Es increíble ver cuán devastado está Nogales ahora", dice Alicia Martin, una de los propietarios de La Roca. "Hay una sensación de miedo… es muy triste".
La cámara de comercio local, así como la ciudad están trabajando en una renovación de la ciudad fronteriza para ayudar a los negocios que están en apuros a poder sobrevivir.
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Pero la ayuda está llegando muy tarde para muchos negocios. A lo largo de la Avenida Álvaro Obregón, casi una de cada dos tiendas ha cerrado y los letreros de "Se renta" están pegados a las puertas. La mayoría de las farmacias grandes permanecen cerradas con tablas y están vacías.
"Dígales que ya mataron a todos los que iban a matar", comenta bromeando Abraham Dueñas, un comerciante de lentes para sol. "Necesitamos que los americanos regresen".
Él vendió cerca de una docena de lentes para sol durante las fiestas decembrinas y espera vender el resto de su inventario antes de buscar otro trabajo.
"No la voy a poder hacer así", dice, señalando la calle sin turistas.
El Cid y Restaurante Elvira's, destinos turísticos de mucho tiempo, cerraron al finalizar el año.
El Cid, que se localiza sobre un mall de la Avenida Obregón, fue alguna vez el lugar favorito de los actores John y Pilar Wayne, quienes entraban al restaurante para beberse unos tequilas, según los historiadores.
Nicolás Kyriakis administró el restaurante por más de 20 años, el cual cerró hace tres años. El casero se lo rentó a un nuevo propietario, quien no logró sacarlo adelante. Las puertas de la entrada están ahora cerradas con candados.
"Para nosotros que hemos estado aquí toda la vida, es muy triste lo que está sucediendo", opinó Kyriakis.
El elegante restaurante del segundo piso tenía meseros uniformados, manteles almidonados y ofrecía de todo, desde enchiladas hasta filete miñón.
"Cuando yo lo tuve, era un restaurante hermoso", comentó. "Y los turistas tenían una experiencia muy bonita".
Si los turistas no vienen a Elvira's, que estuvo operando desde 1927, los dueños van a llevar su cocina hacia ellos.
El restaurante planea abrir en Tubac el próximo mes y ofrecer el mismo menú en La Entrada de Tubac, un desarrollo comercial, reveló su propietario Rubén Monroy.
Aseguró que el 95 por ciento de sus clientes en la localidad de Nogales vienen de Estados Unidos, y eso lo animó a abrir en Arizona.
La familia no piensa vender el edificio de Elvira's en la Avenida Obregón, que está junto a la frontera internacional. Podría reabrir si el negocio de los turistas vuelve a levantarse, dijo Monroy.
La Roca, un restaurante administrado familiarmente desde 1972 sobre la Calle Elías, ha mantenido los mismos precios de los alimentos desde que el peso se devaluó y está absorbiendo la pérdida del 30 por ciento, según nos informa Alicia Martin, una de sus propietarios.
Ella indicó que la baja en el negocio ha sido "devastadora" para el popular restaurante y cree que la violencia ha jugado un papel más importante que el de la economía en mantener alejados a los turistas.
El año pasado, los homicidios aumentaros dramáticamente en Nogales, Sonora, siendo estos más de 100. En octubre, la violencia le significó a la ciudad aparecer en la lista de "alerta de viaje" del U.S. State Department.
"No creo que sea un asunto de dinero", dijo Martin. "La gente está congelada de miedo; ellos piensan que las granadas van a explotar."
La tienda de pieles de Noel Salido Macias no ha visto una venta en semanas y él ya ha cerrado su otra tienda de curiosidades.
"No sabemos qué hacer para que la gente regrese", comentó. "Necesitamos que el gobierno nos ayude".
La ciudad de Nogales, junto con la cámara de comercio, está invirtiendo en una renovación, esperando que las nuevas calles, que serán más amplias y limpias, proyecten una imagen más segura, dijo el tucsonense Bob Feinman, miembro de la cámara de comercio de Nogales, Sonora.
"No le puedes decir a la gente 'ven a ver lo mismo de siempre'", opinó.
Los turistas que crucen a pie la frontera en el puerto de entrada Dennis DeConcini se encontrarán con una nueva plaza que está en construcción.
Un puente peatonal planeado sobre las vías del tren ofrecerá un mejor acceso a la puerta peatonal Morley y a lugares como La Roca, que ahora está aceptando la pérdida de negocio de turistas y se está enfocando en especiales de comida para la comunidad local.
"Los locales son los que van a ayudarnos a sobrevivir", dijo Martin. "Esperamos que cuando la gente vuelva a tener confianza para cruzar nuevamente, aún estemos aquí".
ENGLISH VERSION
NOGALES, Sonora — Two popular and longtime tourist dining destinations in this border town, El Cid and Elvira's Restaurant, are no more, victims of a devastating decline in tourism.
A third landmark restaurant, La Roca, is slashing prices, hoping to entice customers to cross the border.
They, along with most merchants, are reeling as the sour economy and drug-related violence have teamed up to keep tourists away.
"It's amazing to see how devastated Nogales is right now," said Alicia Martin, one of the owners of La Roca. "There's a scary feeling … it's so sad."
The city and local chamber of commerce are working on a makeover of the border town to help struggling businesses survive.
But the help is coming too late for many businesses. Along Avenida Obregon, almost every other shop has closed and "For rent" signs are taped to the front doors. Most of the large pharmacies sit boarded up and empty.
"You should tell them that everyone who was going to be killed has been killed," sunglass merchant Abraham Dueñas joked. "We need the Americans to come back."
He sold about a dozen sunglasses during the holidays and hopes to sell the remainder of his inventory before looking for other work.
"I'm not going to make it like this," he said, pointing down the touristless street.
El Cid and Elvira's Restaurant, longtime tourist destinations, both closed at the end of the year.
El Cid, which sits atop a mall along Avenida Obregon, was once a favorite spot for John and Pilar Wayne, who would pop into the restaurant for tequilas, according to historians.
Nicolas Kyriakis ran the restaurant for more than 20 years and closed three years ago. The landlord rented it to a new proprietor, who wasn't able to make a go of it. The gates to the entryway are now padlocked.
"For those of us who have been here all of our lives, it's very sad what's going on down here," Kyriakis said.
The posh second-story restaurant had uniformed waiters, starched tablecloths and offered everything from enchiladas to filet mignon.
"When I had it, it was a beautiful restaurant," he said. "And tourists had a beautiful experience."
If the tourists won't come to Elvira's, which had been operating since 1927, the owners will bring their cuisine to them.
The restaurant plans to open in Tubac next month and offer the same menu at La Entrada de Tubac, a retail development, said owner Ruben Monroy.
He said 95 percent of his customers at the Nogales location came from the U.S. and encouraged him to open in Arizona.
The family does not plan to sell the Elvira's building on Avenida Obregon, right next to the international border and may reopen if tourists business picks up again, Monroy said.
La Roca, a family-run restaurant since 1972 along Calle Elias, has kept meal prices the same after the peso dropped and is taking the 30 percent loss, said Alicia Martin, one of the owners.
She said the drop in business has been "devastating" to the popular eatery and believes the violence has played a bigger role than the downed economy in keeping tourists away.
Homicides climbed dramatically in Nogales, Sonora last year, with more than 100 killings. In October, the violence landed the city on the U.S. State Department's "travel alert" list.
"I don't think it's a money issue," Martin said. "People are frozen in fear; they think grenades are going off.
Noel Salido Macias's leather shop hasn't seen a sale in weeks and he has already closed his other curio shop.
"We don't know what to do to bring people back," he said. "We need the government to help us."
The city of Nogales, along with the chamber of commerce, is investing in a makeover, hoping cleaner, wider streets will project a safer image, said Tucsonan Bob Feinman, a member of the Nogales, Sonora chamber.
"You can't tell people, 'Come on down and see the same old thing.' " he said.
Tourists crossing into Mexico on foot at the DeConcini Port of Entry will arrive at a new plaza that is under construction.
A planned pedestrian bridge over the train tracks will offer better access to the Morley pedestrian gate and to places such as La Roca, which for now is accepting the loss of tourist business and focusing on meal specials for the local community.
"The locals are the ones who are going to help us survive," Martin said. "Hopefully when people feel comfortable crossing again, we'll still be here."
● Contact Gabriela Rico at 573-4232 or grico@azstarnet.com.

