Revise usted un poco la cinematografía hollywoodense y descubrirá que en su cine abundan las historias sobre jóvenes inexpertos (a veces se acentúa su "normalidad" de manera exagerada), que son elegidos por alguien misterioso para realizar trabajos especialmente difíciles, y que requieren de esfuerzos sobrehumanos para lograr su cometido.
Poco a poco y conforme avanza la historia, estos esfuerzos serán los que lo harán aprender y comprender su misión, misma que serán capaces de realizar finalmente con éxito, pero nunca antes de haber pasado primero por muchas y complicadísimas pruebas, que le dejarán enseñanzas invaluables para su formación.
Sólo basta recordar títulos como "Wanted", "The Karate Kid", "Harry Potter", "Star Wars" y un montón de cintas protagonizadas por el grandioso Jackie Chan para ver esta constante, convertida ya en una de las premisas más atractivas para la audiencia, quien de esta manera suele identificarse con más facilidad con lo que está viviendo el protagonista.
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Esta afortunada fórmula se repite nuevamente en la recién estrenada "The Sorcerer's Apprentice" (Jon Turteltaub, 2010), en donde el maestro es un poderoso brujo (Nicolas Cage), y su joven aprendiz (Jay Baruchel), un torpe adolescente que, sin deberla ni temerla, se debe enfrentar a un mundo totalmente nuevo para él, pero del que estará ligado irremediablemente, le guste o no.
Balthazar Blake (Cage) es un maestro de la magia en la Manhattan de hoy en día, que intenta defender la ciudad de su máximo enemigo, Maxim Horvath (Alfred Molina). Pero como él no puede hacerlo solo, recluta como ayudante/protegido a Dave Stutler (Jay Baruchel), un chico aparentemente 'normal' y universitario promedio que demuestra sin embargo un potencial oculto.
Para tal propósito tiene que someterlo antes a un curso relámpago sobre el arte y la ciencia de la magia, proceso en el que harán bastantes destrozos, y donde se lograrán las mejores secuencias humorísticas de la trama, la cual combina muy bien la comedia con los efectos especiales.
Juntos, estos dispares socios deberán detener las fuerzas de la oscuridad, misión que requerirá de todo el coraje que Dave pueda reunir para sobrevivir al entrenamiento, salvar la ciudad, ¡Ah! y de paso conseguir conquistar a la chica de sus sueños, todo esto mientras intenta llenar los zapatos del mote de "aprendiz de brujo" que le ha dado su inesperado maestro.
Hay que decir que este trabajo es una colaboración más de un cuarteto bastante sui géneris conformado por Walt Disney Studios, el popularísimo productor Jerry Bruckheimer, el director Jon Turteltaub y el actor Nicolas Cage, creadores todos de la franquicia National Treasure, que unieron fuerzas de nuevo para presentar The Sorcerer's Apprentice.
Esta es una cinta de aventuras llena de efectos especiales, pero también una comedia romántica innovadora y épica a la vez, acerca de un mago y su desafortunado aprendiz, que son arrastrados hacia el epicentro de un antiguo conflicto entre el bien y el mal.
La cinta va dirigida al público adolescente, sobre todo por los excelentes efectos computarizados y sus varias secuencias de fantasía delirante, mismas que tienen lugar en plena ciudad de New York, aunque merece una mención aparte la especial atención que se le da al romance juvenil que se da entre Stutler (Baruchel) y una preciosa chica llamada Becky (Teresa Palmer), enmarcada en el proceso de aprendizaje del torpe adolescente.
Recomendable para seguidores fieles de Nicolas Cage y para quienes nos alegramos de que por fin al joven Baruchel le haya llegado su primer protagónico importante. Nos vemos en el cine.

