Un empresario sirio-francés que recientemente vendió sus restaurantes en Sonora, México, quiere probar suerte en el mercado de Tucsón.
"AquĆ. AquĆ mismo", dijo Nino Aidi, mientras seƱalaba a la cocina de su nuevo restaurante de alta cocina.
AdemÔs del restaurante, Aidi estÔ construyendo un bar, una tienda de vinos, una sala de banquetes y un club corporativo en el norte de Tucsón, todo bajo el mismo techo.
Five Palms, que se sitĆŗa donde antes quedaba el restaurante Terra Cotta, en Sunrise Drive, ofrecerĆ” tanto carne como comida de mar que se transportarĆ” por vĆa aĆ©rea diariamente.
"Un dĆa serĆ” de Hawai, otro dĆa de Boston, otro dĆa de Rhode Island", comentó.
El bar de vinos y el Nino's Bar and Grill rotarÔn sus menús frecuentemente.
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"Todos los dĆas serĆ”n diferentes", dijo Aidi.
Junto con su licencia de restaurante, Aidi tambiƩn tiene una licencia para vender vino al por menor que le permitirƔ vender el licor de su tienda de vinos en el primer piso -Dovino- a los clientes del restaurante.
Aidi tiene planeado ofrecer 500 vinos de 13 paĆses distintos, los cuales se podrĆ”n comprar ahĆ mismos o para entrega a domicilio.
La sala de banquetes del segundo piso tendrĆ” una capacidad para 100 personas y se podrĆ” alquilar para fiestas, bodas o reuniones de familia.
Pero mÔs allÔ de la clientela del restaurante y de la sala de banquetes, Aidi quiere atraer a la comunidad de empresarios de Tucsón y Sonora.
Tiene planeado tener una sala de conferencias para 15 personas en el segundo piso, equipada para videoconferencias, que se podrĆ” arrendar. El club privado, XO300, serĆ” para clientes corporativos.
A los miembros se les asignarĆ” un ejecutivo de XO300 que les podrĆ” organizar una junta con almuerzo o cena, con platos y vinos elegidos por el empresario.
El menú incluirÔ el logo de la empresa y no listarÔ los precios. Los miembros recibirÔn descuento de 25 por ciento en sus compras y tendrÔn acceso a un coctel privado semanalmente con otros socios corporativos, dijo Aidi.
La membresĆa al club variarĆ” bastante, dependiendo del tipo y tamaƱo de la corporación.
"En este mundo hay que ser original", dijo Aidi. "Es un riesgo, pero existe la posibilidad de que seas exitoso si creas algo nuevo".
Aidi tiene planeado contratar hasta 80 empleados y quiere inaugurar el local para finales de noviembre.
"Pero sólo si estamos un 100 por ciento listos", comentó.
Aidi fue criado en ParĆs por padres de Siria y Francia. Su familia estaba involucrada en la industria hotelera en Siria.
Cuando era adolescente, sus padres lo mandaron a estudiar a un monasterio en Vermont.
Luego asistió a una preparatoria en Boston, pero siendo un joven que odiaba el frĆo, nunca paró de pensar en el clima caliente.
Por lo tanto, aplicó a universidades en estados cÔlidos y secos y esperó con entusiasmo que lo aceptaran.
Asà es como llegó al Colegio Cochise en Douglas.
Fue en Douglas que Aidi se enamoró de las mujeres mexicanas, y después de la universidad se mudó a Ciudad Obregón, en Sonora. En 1982 abrió su primer restaurante, La Beheme French Restaurant, en CuliacÔn, Sinaloa.
En las tres siguientes décadas, Aidi abrió ocho restaurantes a lo largo de Sonora, incluyendo El Horno de Castilla en Hermosillo y Five Palms en San Carlos.
El empresario considera que Tucsón es un buen mercado de prueba para introducir su concepto del restaurante corporativo en Estados Unidos.
"Tiene una población diversa", dijo Aidi. "Eso es un buen punto de partida".
Contacta a Gabriela Rico en grico@azstarnet.com o al 573-4232.
A Syrian-French businessman who recently sold his restaurant operations in Sonora, Mexico, wants to try his hand in Tucson.
"Here. Right here," Nino Aidi said, as he waved his arm across the kitchen of his new fine-dining restaurant.
In addition to the restaurant, Aidi is building a bar and grill, wine store, banquet hall and corporate club in the Tucson foothills - and all under the same roof.
Located in the former Terra Cotta restaurant on Sunrise Drive, Five Palms will feature a steakhouse that offers seafood flown in daily.
"One day from Hawaii, one day from Boston, one day from Rhode Island," he said.
The adjacent downstairs wine bar and the upstairs Nino's Bar and Grill will have rotating menus.
"Every day will be different," Aidi added.
Along with his restaurant license, Aidi also has a retail, wine-store license that allows him to sell wine from the first-floor wine shop - Dovino - to dinner guests at retail prices.
Aidi plans to stock the shop with 500 wines from 13 countries, which can be purchased to go or ordered for home delivery.
On the second floor, a banquet hall that can accommodate up to 100 people will be available to rent for parties, weddings or family reunions.
But beyond dinner guests and partygoers, Aidi is looking to create a hub for Tucson's and Sonora's business communities.
Upstairs he plans a 15-person conference room, equipped with videoconferencing that can be rented for meetings. A private club, called XO300, will be for corporate clients.
Members will be assigned an XO300 executive who can arrange a lunch or dinner meeting with a menu that includes food and wine selected by the business owner.
The guest menus will include the corporation's logo and will not list prices. The member gets 25 percent off purchases and will have access to a private, weekly cocktail party with other corporate members, Aidi says.
Club memberships will vary widely, depending on the type and size of the corporation, he said.
"This world is no place to do the same thing," Aidi says. "It's risky, but you have a chance to succeed if you create something new."
Aidi plans to hire up to 80 employees and hopes to open by the end of November.
"But only," he says, "if we're 100 percent ready."
Aidi was raised in Paris by Syrian and French parents. His family was involved in the hospitality industry in and Syria.
Aidi's parents sent him to a monastery in Vermont for some schooling and discipline when he was teen. English-language high school in Boston followed, and - for a boy who hated cold weather - dreams of warm climates dominated his thoughts.
He applied to colleges in hot, dry states and eagerly awaited an acceptance letter.
And that's how he ended up at Cochise College in Douglas.
It was in Douglas that Aidi says he fell in love with Mexican girls and, after college, moved to Ciudad Obregon in Sonora. In 1982, he opened his first restaurant, La Beheme French Restaurant, in Culiacan, Sinaloa.
Over the next three decades, Aidi opened eight restaurants throughout Sonora, including El Horno de Castilla in Hermosillo and Five Palms in San Carlos.
He considers Tucson a good test market to move his corporate-restaurant concept into the U.S.
"There's a diverse population here," Aidi says. "This is a good starting point.
Contact reporter Gabriela Rico at grico@azstarnet.com or 573-4232.

