MÉXICO, DF.- En un inicio su soporte instrumental fue sólo una guitarra, después el acordeón, el bajo y la redova completaron su concepción natural, hasta hacer del corrido un género que junto a la voz y sentir del pueblo quedó establecido como un testimonio vivo de la realidad social.
Aunque su gestación se dio en 1811, el corrido es identificado por muchos como una disciplina musical que alcanzó su mayor vigor en la época revolucionaria, donde era necesario dejar grabadas las memorias históricas que hablaban de lucha social, héroes y mitos.
Villa, Carranza, Madero y Zapata, entre otros personajes que marcaron los destinos del País con su don de lucha, fueron con sus acciones los principales modelos para que la gente les erigiera un homenaje a través de los corridos.
El escritor Jaime Torres Mendoza comenta que el corrido se adapta muy bien a los hechos revolucionarios en su afán de noticiar por conducto de la misma voz del pueblo.
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"El corrido es accesible a grandes cantidades de gente porque es un género creado y cantado por el pueblo, lo que se informa o se narra se hace en un lenguaje que entendería cualquier comunidad, de tal forma que el corrido sirvió como agente divulgador del acontecimiento, y la revolución en este caso fue uno de los más importantes.
"El corrido es un movimiento que se origina popularmente, y es por eso que se revitaliza porque es la misma comunidad la que lo mantiene vivo", señala.
Un canto a los ídolos del pueblo
Por su parte, el historiador Álvaro Canales Santos comparte la idea de que la Revolución Mexicana fue el momento cumbre del corrido, ya que el entorno y los líderes de ese tiempo se convirtieron en auténticos ídolos del pueblo.
Los corridos de "La Adelita", "La Valentina", "Rosita Alvírez" y "Pancho Villa", entre muchos más, surgen como una clara prueba del vínculo que existe entre el corrido y el movimiento revolucionario.
"La Revolución es el momento donde el corrido alcanza su clímax, no sólo con el hecho de que en ese tiempo surgieron varios líderes que a la larga se convirtieron en leyendas o mitos, sino por el movimiento revolucionario mismo. Fue un suceso que marcó muchos destinos, hubo más de un millón de muertos, mucha gente emigró a los Estados Unidos, en fin, todo esto se conjuntó para que los corridos se hicieran populares.
"Por lo regular los corridos revolucionarios narran cosas trágicas, muertes y hazañas, siendo Francisco Villa el que por sus actos generó en la gente un sentimiento importante para componer un sinfín de corridos, al igual que Madero, Carranza y Zapata", añade.
Canales Santos afirma que el Norte del País es la principal plaza donde el corrido cobró fama.
"En un estudio que realicé sobre los corridos encontré que tan sólo en Coahuila existen cerca de 70, además de que me di cuenta de que en el resto del País sólo hay corridos de Guanajuato, Veracruz y Zacatecas; esto sin duda apunta a que en el Norte del País hubo una mayor producción de este género dedicado al movimiento revolucionario y sus personajes centrales", agrega.
El corrido hoy en día
"El Corrido de Agustín Jaime", "La Banda del Carro Rojo", "Contrabando y Traición", "Corrido de Atanasio", "El Circo" y "Las Novias del Traficante", entre otros más, representan la realidad actual de los corridos, donde la incursión de elementos del género norteño y las temáticas del narcotráfico y corrupción se hacen vigentes en sus contenidos.
Álvaro Canales menciona que se ha estereotipado en estos tiempos el contenido de los corridos, transformándolos en narraciones, que si bien dibujan los acontecimientos de actualidad, también encasillan al género.
"El hecho de que en los corridos de hoy se manejen en su mayoría temas de narcotraficantes, enfrentamientos sangrientos y este tipo de cosas tiene mucho que ver con lo que se habla en la prensa y los medios, es por eso que la gente ha tomado como ejemplo a criminales y narcotraficantes para componer sus temas", explica.
Javier Torres añade que en este fenómeno existe un paradigma donde antes, en la época de Revolución, por lo general, los ídolos del pueblo eran los principales inspiradores de la gente para hacer sus corridos y en la actualidad son las organizaciones de corrupción quienes se han convertido en los protagonistas.
"El corrido es una especie de narración contemporánea. Si los narcotraficantes se hacen merecedores a esta consideración del género de los corridos, es porque hay elementos que la comunidad siente parte de su patrimonio, aun cuando sean negativos, lo importante es que se hable de lo que acontece en su actualidad, viene a ser como una denuncia", añade.
La Adelita
En lo alto de una abrupta serranía
acampado se encontraba un regimiento
y una moza que valiente lo seguía
locamente enamorada del sargento.
Popular entre la tropa era Adelita,
la mujer que el sargento idolatraba
que además de ser valiente era bonita
que hasta el mismo coronel la respetaba.
Y se oía que decía
aquel que tanto la querí.
Si Adelita se fuera con otro
la seguiría por tierra y por mar,
si por mar en un buque de guerra
si por tierra en un tren militar.
Si Adelita quisiera ser mi esposa,
y si Adelita ya fuera mi mujer,
le compraría un vestido de seda
para llevarla a bailar al cuartel.
Y después que terminó la cruel batalla
y la tropa regresó a su campamento
por la vez de una mujer que sollozaba
la plegaria se oyó en el campamento.
Y al oírla el sargento temeroso
de perder para siempre su adorada
escondiendo su dolor bajo el reboso
a su amada le cantó de esta manera.
Y se oía que decía
aquel que tanto se moría.
Y si acaso yo muero en la guerra,
y mi cadáver lo van a sepultar,
Adelita, por Dios te lo ruego,
que por mí no vayas a llorar.

