México.- Leonora Carrington está por encima de todos los mortales, decía Elena Poniatowska de su amiga, de quien siempre destacó su voluntad de creer en sí misma, la cual fue esencial en su vida y ejemplo para otras mujeres.
La pintora y escritora de origen inglés, considerada una de las últimas surrealistas originales vivas, falleció en la ciudad de México el 25 de Mayo. Tenía 94 años.
Carrington murió de noche luego de permanecer algunos días hospitalizada, dijo a The Associated Press Isaac Masri, su amigo y promotor cultural.
La muerte de Carrington "es la pérdida de una gran artista que obviamente nos deja una luz impresionante a través de su obra", destacó Masri.
Vigente en la memoria colectiva, tanto como en la de los galeristas, escritores e investigadores, Carrington recibió este año diversos homenajes a su vida y obra, primero con "Leonora", libro de Elena Poniatowska, ganador del Premio Biblioteca Breve de Seix Barral 2011.
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Luego, con una exposición en el Centro Cultural Indianilla, que mostró obra inédita de la emblemática creadora surrealista, compartiendo espacio con uno de sus grandes colegas y amigos, Gunter Gerzso.
Creadora de trazos que no siguen un razonamiento lógico, pero que descubren la verdad en imágenes que expresan las emociones, Leonora Carrington nació en Lancashire, Inglaterra, el 6 de Abril de 1917.
Su mundo particular llevado al óleo y las virtudes que integran a Carrington no sólo en su faceta como artista sino en su desenvolvimiento personal, fueron exhibidas en la biografía de una "mujer poco convencional" e inventiva que describió Poniatowska en "Leonora".
De acuerdo con la crítica especializada, los cuadros de Carrington son la composición idónea de una mujer que desde niña demostró peculiares formas de comportamiento que desembocaron en la rebeldía y la disposición que la llevó al arte visual.
Formada en los altos círculos de la pintura, estudió en 1936 en la Academia Ozenfant de Arte en Londres. Al año siguiente conoció a los maestros que sobresalieron en la corriente que fundamentó sus creaciones.
De esta forma, Joan Miró, André Breton, Pablo Picasso y Salvador Dalí fueron sus mentores de forma indirecta. Tomó de ellos las experiencias y las conversaciones que desarrollaban en el café Les Deaux Magots, de París.
Su mejor ejemplo fue Max Ernst, quien provocó en la pintora sensaciones que condujeron su vida a los entornos del surrealismo y del amor, mismo que se quebrantó cuando el artista alemán fue encarcelado por la policía francesa. Ello le provocó una depresión nerviosa, lo que la obligó a huir a España.
Allí residió por un tiempo, sin embargo, fue hospitalizada en un nosocomio psiquiátrico de Santander a causa de un nuevo colapso nervioso. En 1941 escapó del internado y arribó a Lisboa, en donde encontró refugio en la Embajada Mexicana. Ahí conoció a Renato Leduc, su pareja a partir de entonces.
En 1942, el matrimonio emigró a México, país en el que restableció sus vínculos con otros artistas exiliados como André Breton, Benjamín Peret, Alice Rahon, Wolfgang Paalen y la pintora Remedios Varo, con quien mantuvo una amistad duradera.
Ganadora del Premio Nacional de Bellas Artes en 2005, entre las obras de Carrington sobresalen cientos de dibujos, esculturas, tapices y un mural "El mundo mágico de los mayas" (1963).
"La casa del miedo" (1938), "La trompeta acústica", "El séptimo caballo y otros cuentos" y "Conejos blancos", forman también parte del amplio universo de esta mujer que enfrentó las adversidades del mundo moderno.
"Era una mujer de un talento excepcional, porque así como fue una gran pintora fue también una excelente escritora, con un mundo, el mundo surrealista, o el mundo si usted quiere de la imaginación; el mundo que le quedó de su infancia, pues ella lo supo retratar en una forma muy notable en sus cuentos", describió Poniatowska.
El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes lamentó la muerte de Carrington, a quien describió como "una leyenda del surrealismo", creadora "de mundos míticos en donde los seres mágicos y los animales ocupan un lugar sobresaliente".
"Cobras que se funden con cabras, cuervos ciegos que se transforman en árboles y espíritus que habitan casas son algunas imágenes que surgieron de una mente obsesionada por representar una realidad que trasciende a la que se ve y se vive cotidianamente", escribió el Conaculta sobre el trabajo de Carrington.
El cuerpo de la artista fue sepultado en el panteón británico de la ciudad de México en un acto privado al que sólo asistieron sus dos hijos, sus nueras y algunos amigos.
Masri dijo que murió "sin sufrimiento".
Contra los deseos de sus padres, Carrington decidió estudiar arte y en la década de 1930 conoció al alemán Ernst, quien era integrante del movimiento surrealista y con quien se fue a vivir a París. Durante la Segunda Guerra Mundial, Ernst fue encarcelado en un campo de concentración en Largentiere, Francia.
Al año siguiente, Carrington escapó a España, donde causó escándalo en la Embajada Británica en Madrid al amenazar en voz alta con tratar de hacer un complot para asesinar a Hitler, por lo que fue remitida a un manicomio en Santander, del cual logró escapar para dirigirse a Lisboa.
Tras mudarse a México, Carrington se divorció de Leduc, se nacionalizó mexicana y años después contrajo matrimonio con el fotógrafo húngaro Chiki Weisz, con quien tuvo dos hijos, que le sobreviven a la artista. En 1968 Carrington se llevó a sus dos hijos y dejó México como protesta contra la represión a los estudiantes de ese año en Tlatelolco, pero regresó un año después.
En México, Carrington formó parte de un trío de mujeres surrealistas junto con Frida Kahlo y su amiga Remedios Varo.
Joanna Pawlik, profesora de la Universidad de Manchester y miembro del Centro para el Estudio del Surrealismo, dijo que Carrington se unió a los surrealistas en la década de 1930, después de que el grupo publicó su primer manifiesto en 1924.
Carrington escribió artículos en revistas y periódicos, cuentos y ensayos en paralelo a su producción de pinturas y esculturas que fueron exhibidas en por todo el mundo.
Contribuyó con esta nota el periodista de The Associated Press Mark Stevenson, desde México.

