Las clases del programa de Estudios Mexicoamericanos en el Tucson Unified School District (TUSD, por sus siglas en inglés) fueron eliminadas el Martes 10 de Enero bajo la presión de intentar evitar sanciones monetarias del estado, a pesar de demandas de la comunidad chicana para que el Distrito salvara el programa.
Los estudiantes que se encuentran registrados en estos cursos serán de inmediato transferidos a otras clases, dijo el superintendente del TUSD, John Pedicone.
Este fue el único distrito en el estado que ofreció estudios étnicos, mas no se requería que los estudiantes se inscribieran forzosamente a estas clases.
La decisión fue tomada durante una votación de la Mesa Directiva del TUSD después de que el pasado Viernes 6 de Enero el superintendente de Educación de Arizona, John Huppenthal, ratificara la decisión de un juez administrativo que señaló que los Estudios Mexicoamericanos violan la nueva ley estatal SB 2281.
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La regulación prohíbe que en escuelas públicas se impartan programas que promuevan "resentimiento" racial en contra de un grupo y sean "antiamericanos".
Pero docenas de personas que apoyan el programa se opusieron a la decisión de Huppenthal y de la Mesa Directiva del TUSD.
Un día antes de que Huppenthal anunciara su sanción contra el Distrito, la Junta Asesora Comunitaria de Estudios Mexicoamericanos (Mexican American Studies Community Advisory Board) se reunió afuera de la sede del TUSD para pedir al mismo que "defendiera a los estudiantes y al programa" del ataque de los políticos.
"Es lo correcto… porque el Distrito continúa tratando de destruir un programa sumamente exitoso", dijo Raúl Aguirre, presidente de la Junta Asesora. "Les pedimos que hagan esto en nombre de la justicia, la igualdad y la autonomía local".
Durante la reunión del Martes 10 las emociones se calentaron, y en medio de la votación se formularon insultos en la sala de juntas. El amplio público enojado gritaba frente a la sede del TUSD: "¡No vamos a cumplir!".
El presidente de la Mesa Directiva, Mark Stegeman, y los miembros Michael Hicks, Miguel Cuevas y Alexandre Sugiyama votaron en favor de la eliminación del programa.
Sugiyama, profesor de University of Arizona, fue nombrado a la Mesa Directiva este mes, tomando el lugar de Judy Burns, quien falleció el año pasado. Burns apoyaba los Estudios Mexicoamericanos.
Voces en contra
Adelita Grijalva votó en contra de la decisión. Ella pidió que el Distrito defendiera el programa a través de un tribunal de apelación y que cuestionara la constitucionalidad de la ley, a la que calificó de racista.
"Siento que esta comunidad se ha enfrentado a una batalla en el último año y medio; es casi agotador", dijo Grijalva. "Se ve en las lágrimas y las súplicas de los estudiantes... Creo que este foro no entiende el impacto más allá de nuestra comunidad del TUSD.
"Este es un tema que no va a desaparecer por esta votación. Cuando las leyes se escriben mal, por lo general son recogidas por otros estados. Esta es una oportunidad para luchar contra una mala ley", dijo Grijalva.
Más de una docena de miembros de la audiencia hizo eco de los sentimientos de Grijalva en su oportunidad de hablar en la reunión.
Mayra Feliciano, quien egresó de Rincon High School y del programa de Estudios Mexicoamericanos, le dio la espalda a la Mesa Directiva cuando fue su turno de tomar la palabra. Eligió dirigirse a la multitud porque sentía que la Mesa estaba dando la espalda a los estudiantes.
"No importa cuál sea la decisión que tomen, no importa lo que decidan hacer a nuestras clases, como una comunidad, no vamos a permitir que eso suceda", dijo Feliciano antes de la votación.
"Vamos a mantenerla viva. Vamos a mantener nuestra cultura, nuestra historia, nuestra identidad, lengua y educación, porque no vamos a permitir que se nos quite".
Doble golpe
Además de la decisión de la Mesa Directiva, el mismo día un juez federal dio un duro golpe a un grupo de maestros y estudiantes de los Estudios Mexicoamericanos. Los 11 educadores y dos alumnos impugnaron la constitucionalidad de la ley que declaró ilegal al programa.
Ellos buscaron una orden judicial preliminar para evitar que Huppenthal tomara cualquier otra acción en contra del Distrito hasta que su demanda fuese resuelta. La petición, sin embargo, se les negó, de acuerdo con una orden presentada en un tribunal federal el Martes 10.
El juez A. Wallace Tashima también se pronunció sobre una moción para desestimar en su totalidad la demanda presentada en contra de Huppenthal.
Tashima desestimó los reclamos presentados por los maestros diciendo que no tienen legitimidad activa en el caso porque no podían probar que se sufriría un perjuicio irreparable.
Mientras que los maestros argumentaron que iban a perder sus empleos si el programa se elimina, el juez declaró que era posible que el Distrito optara por retenerlos y asignarlos a otras clases.
Tashima escuchó, sin embargo, la declaración de por lo menos un estudiante identificado como demandante. Él se había inscrito para tomar cursos de Estudios Mexicoamericanos y ya no podrá hacerlo.
El TUSD se encontraba en riesgo de perder cerca de 5 millones de dólares debido a una penalidad retroactiva establecida por Huppenthal.
La decisión tomada por Huppenthal siguió a las afirmaciones que emitió en Junio acerca de que el programa de Estudios Mexicoamericanos violaba la ley estatal. Asimismo, cumplió su advertencia previa de retener 10 por ciento del dinero estatal hasta que el programa cumpliera la ley.
Su oficina dijo que el Distrito recibe más de 1 millón de dólares al mes.
El TUSD apeló los dichos de Huppenthal y un juez administrativo ratificó la decisión del jefe escolar en Diciembre. El juez dictaminó que el programa violaba la ley estatal al tener una o más clases diseñadas principalmente para un grupo étnico, lo que -argumentó el juez- promovía el resentimiento social y apoyaba la solidaridad étnica, en lugar de tratar a sus estudiantes como individuos.
La ley SB 2281, que eliminó al programa y fue aprobada por la legislatura republicana y firmada por la gobernadora Jan Brewer hace dos años, tiene sus raíces en un incidente en 2006.
Dolores Huerta, cofundadora del grupo de trabajadores agrícolas United Farmworkes, le dijo a una asamblea de estudiantes que "los republicanos odian a los latinos". Sus palabras fueron reprobadas a nivel nacional, principalmente por el canal noticioso Fox.
Entonces, Tom Horne, el superintendente republicano de Instrucción Pública, lanzó una campaña para eliminar el programa.
Contacta a Alexis Huicochea al ahuicochea@azstarnet.com o al (520) 573-4175.
The Associated Press y Efe contribuyeron a este reportaje.
cson High Magnet School en el 2006. Dolores Huerta y quien concluirá su periodo pronto, envió a su directora adjunta, Margaret García Dugan, una hispana republicana, a hablarle a los estudiantes de Tucson High. Durante la asamblea algunos estudiantes chicanos protestaron que a ellos se les prohibió hacer preguntas durante la plática y se salieron. Horne se fue a la ofensiva, a prohibir los estudios étnicos.
El comité asesor ha existido por más de una década y está integrado por líderes comunitarios, empresarios, educadores y estudiantes.
El llamado se hizo mientras que TUSD espera que Huppenthal haga su decisión final, de si el programa viola la ley estatal.
El año pasado, Huppenthal declaró que los cursos promueven el resentimiento racial, están diseñados principalmente para un grupo étnico, y abogan por la solidaridad étnica en vez de tratar a los pupilos como individuos.
El caso fue revisado por un abogado de leyes administrativas independiente, quien apoyó la declaración de Huppenthal. Si Huppenthal defiende nuevamente su declaración inicial, TUSD está en riesgo de perder millones de dólares en ayuda estatal hasta que esté conforme con la ley.
Adelita Grijalva, un miembro de la Mesa Directiva de TUSD, se juntó con el comité asesor el Jueves para apoyar la apelación de la decisión que se anticipa Huppenthal va a tomar.
"Tenemos que recordar que estamos aquí para educar a nuestros niños y que este es un programa prometedor de reconocimiento nacional", dijo Grijalva. "Quiero implorarle a los miembros de la Mesa Directiva a que miren lo que verdaderamente está pasando en estos cursos, y que no cedan a una ley que es injusta y discriminatoria".
The TUSD Governing Board should appeal the expected finding from Arizona schools chief John Huppenthal on the district's Mexican American Studies program, a community advisory group says.
The Mexican American Studies Community Advisory Board gathered outside of TUSD headquarters Thursday morning, asking the district to "defend the students and the program" from attacks by politicians.
"It is the only honorable thing to do ... because the state continues to try to destroy a highly successful program," Advisory Board Chairman Raul Aguirre said. "We ask them to do this in the name of fairness, equity and local autonomy."
The Advisory Board has been in place for more than a decade. It is made up of community leaders, business owners, educators and students.
The call to action came as TUSD waits for a final finding from Huppenthal on whether the program violates state law.
Last year, Huppenthal declared that the courses promote racial resentment, are designed primarily for one ethnic group and advocate for ethnic solidarity instead of treating pupils as individuals.
The case was reviewed by an independent administrative law judge who recommended that Huppenthal uphold his decision. Should Huppenthal stand by his initial declaration, TUSD is at risk of losing millions in state aid until it can come into compliance.
TUSD Governing Board member Adelita Grijalva joined the Advisory Board members Thursday in support of appealing Huppenthal's expected decision.
"We need to remember that what we are here to do is educate our children and that this is a program that is promising, that has national recognition," Grijalva said. "I want to implore our Governing Board members to look at what is actually going on in these courses and not succumb to a law that is unfair, unjust and discriminatory."

